El Consiliario

Virgen María visitando moribundo* Jesús se compadeció de las turbas e hizo el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. A nosotros nos da su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en la Eucaristía. Nos ama infinitamente.

* “¡Oh María! Pues que me amas, hazme semejante a Ti. Tú tienes el poder de cambiar los corazones; toma, pues, mi corazón, y cámbialo. Hazme santo, hazme digno hijo Tuyo” (San Alfonso María Ligorio).

* En los Hechos de los Apóstoles leemos: “También a los gentiles le ha otorgado Dios la conversión que lleva a la vida”. Por nuestra parte añadimos que Dios ha otorgado a todas las religiones y sectas religiosas, el don de su conversión a la única Iglesia fundada por Cristo, la Iglesia Católica. Recemos para que se conviertan.

* Un sacerdote celebra la Santa Misa en la ermita. Dos atendemos confesiones en el exterior. La penúltima penitente es una niña de seis años, que ha hecho la Primera Comunión y es Adoradora Nocturna. La última ha sido su hermana de catorce meses, subida en el reclinatorio, me mira. Somos viejos amigos. Como no sabe hablar, le pregunto: ¿Qué pecados tienes? ¿Has pegado a tu hermana? Y sonriendo, se fue con viento fresco.