Montserrat

Lastimar todos los respetos

Mujer rezando al CrucifijoLo es, finalmente, en orden a Dios cuando por su gloria y por su servicio se hace necesario prescindir de todas las consideraciones, saltar todas las vallas, lastimar todos los respetos, herir todos los intereses, exponer la propia vida y la de los que sea preciso para tan alto fin. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

El afán manipulador

El afán manipulador sólo se sacia respecto a realidades depauperadas. En principio parece implicar cierto poder, pero inmediatamente muestra su radical deficiencia, pues el trato con meros objetos manipulables no permite crear las formas de unidad que enriquecen al hombre. El obseso de la manipulación degrada las realidades del entorno, hace con ello imposible la creación de campos de juego entre el hombre y lo real, y se envilece a sí mismo como realidad personal. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Deformación política

Rafael Gambra había ya sostenido -y con él la larga escuela tradicionalista- que la modernidad no producía una verdadera comunidad sino una sociedad asentada sobre los derechos individuales (“sociedad de derechos”) desligados de los deberes morales; y Danilo Castellano, retomando el aserto, subraya que estas sociedades individualistas modernas son, virtualmente, “disociedades” -según la expresión de Marcel De Corte-, sociedades en camino a la disolución. Luego, toda forma política que rehúsa constituirse sobre el principio filosófico de la naturalidad de la convivencia política o de la politicidad de la naturaleza humana, es una deformación antipolítica de la verdadera comunidad humana. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

La gran misericordia de Dios

Deseo compartir esta felicidad con todos los hombres, no puedo encerrar esta felicidad en mi corazón solamente, porque sus rayos me queman y hacen estallar mi pecho y mis entrañas. Deseo atravesar el mundo entero y hablar a las almas de la gran misericordia de Dios. Oh sacerdotes, ayúdenme en esto, usen las palabras más convincentes sobre su misericordia, porque toda expresión es muy débil para expresar lo misericordioso que es. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

Tener los propios representantes

No querernos que sea ese arbitrario agregado, en el cuál el médico, el industrial, el sacerdote, el agricultor, el abogado, el militar, todos juntos y confundidos van a hacer surgir aquella representación legítima de intereses tan varios, tan complejos, y a veces tan opuestos; nosotros queremos que las Universidades, las Academias y las Corporaciones científicas, tengan sus propios representantes, que tenga los suyos el Clero, que los tenga la industria, el comercio y la agricultura, y sus especiales mandatarios, la aristocracia y el Ejército. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Los cómplices del conformismo

No creo que el nuevo Príncipe esté del todo contento con esta situación y, desde luego, los que en el fondo tampoco lo están son esos eternos descontentos que son los intelectuales orgánicos. Y no lo están porque se saben cómplices de un conformismo totalitario, rehenes de una sociedad que, al permitirlo todo a su izquierda, ha hecho incompatibles izquierdismo y anticonformismo. De ahí la boga de la droga, del sadismo, de la vivisección del lenguaje, del retomo a la tribu, del suicidio, del terrorismo.  (Aquilino Duque – Razón Española)

El relativismo domina la sociedad

La historia sirve para brindar una mejor comprensión de la naturaleza humana, enseñándonos cómo han actuado los seres humanos en diferentes circunstancias. Lleva asimismo a ver a la naturaleza humana no como una construcción teórica sino como algo que se ha puesto de manifiesto en períodos históricos concretos. Vivimos en una época de caos filosófico en que diversas ideologías combaten entre sí en un clima relativista que domina la sociedad contemporánea. (Mons. Ignacio Barreiro Carámbula – Verbo)