Isabel

La ley natural

Pentecostés y Espiritu SantoEl iusnaturalismo tomasiano tiene la gran ventaja de que, siguiendo la experiencia, funda la ley natural en las inclinaciones que se hallan en todos los hombres. Por esto, aunque teóricamente la concepción ética tomasiana ha sido puesta hoy en entredicho, sigue siendo la ética que más se practica. Los hombres tienen ciertos fines de su vida que están inscritos en su naturaleza y tienen una inclinación hacia ellos, porque su olvido coincide con la destrucción de la vida humana o, al menos, con la contracción de la humanidad sobre sí misma. El conocimiento de esas inclinaciones y sus fines conduce a la formulación de los preceptos de la ley natural. (José Luis Widow Lira – VERBO)

El matrimonio es un sacramento

Muchos dicen que basta el matrimonio civil. -Esto no lo puede decir ningún católico. Pío IX escribía así a Víctor Manuel, el 19 de septiembre de 1852: “Dogma es de fe que el matrimonio ha sido elevado por Nuestro Señor Jesucristo a la dignidad de Sacramento; y es doctrina de la Iglesia católica que el Sacramento no es una cualidad accidental adjunta al contrato, sino que es de esencia del mismo matrimonio, fuera del cual no hay sino concubinato. Una ley civil, que suponiendo divisible para los católicos el Sacramento del contrato matrimonial, pretenda regular la validez, contradice a la doctrina de la Iglesia, invade los derechos inalterables de la misma, y equipara el concubinato con el Sacramento del matrimonio, sancionando el uno por tan legítimo como el otro”. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Naturaleza del poder político

En definitiva, el conocido adagio “menos Estado, más sociedad”, no ha de ser entendido aquí como un argumento liberal para menospreciar al Estado y dar rienda suelta al individualismo. Más bien se trata de una síntesis sobre la naturaleza del poder político, y sobre la manera de construirla, que debe ser desde abajo hacia arriba, y no al modo liberal, es decir, constituyendo primero el aparato estatal y después otorgando al ciudadano individual la posibilidad de rellenar ese aparato mediante la llamada libertad política a través del sistema una persona, un voto, que no es un verdadero sistema de soberanía, tal como advirtieron, entre otros, Vázquez de Mella. (Javier de Miguel – VERBO)

No nos distraigamos (107)

Pero muchos se burlan de las amenazas o avisos y de los castigos. Los yernos de Lot se burlaron de él cuando les transmitió el aviso divino de que iba a asolar Sodoma y Gomorra. Pero luego no escaparon a la consumación del castigo. También para nosotros el castigo puede ser inminente. La justicia de Dios se ha ejercido ya sobre muchas gentes precipitadas al Infierno. Algunos o muchos conocidos nuestros. No nos burlemos ni nos hagamos los distraídos porque sobradamente nos ha sufrido el Señor y su paciencia llega a colmarse. (Jaime Solá Grané)

La mujer
Edith Stein

La historia de la Iglesia nos muestra en gran medida hombres y mujeres que han recorrido este camino “en el mundo”. Y a todas luces nuestro tiempo tiene especialmente necesidad de ellos. Al moderno paganismo, al que muchas veces este vestido espiritual le es sospechoso, que no quiere saber nada de dogmas de fe, esa vida puede apenas acercarse de otra manera que en hombres que se ven semejantes a los de fuera, quizá ejercen la misma profesión en el mundo, tienen fuertes intereses comunes con los hombres de este mundo, por lo tanto son dirigidos sensiblemente por un secreto poder que viene de otra parte.

Colaboradores falangistas

Sin embargo, es Ortega y Gasset con quien el falangismo tuvo una mayor deuda intelectual perceptible en Giménez Caballero y José Antonio Primo de Rivera. No obstante, el autor incide igualmente en la influencia de las nuevas tendencias de “contrarreforma derechista”, presentes en Acción Española y en la Asociación Católica de Propagandistas. (Pedro Carlos González Cuevas – RAZÓN ESPAÑOLA)

Sin Padre, sin Cristo, sin Espíritu Santo

Luego agrega una explicación fundamental sobre la tragedia del abandono de la creencia en el Dios Trino: “Sin el Padre, el hombre depende exclusivamente de sus intereses personales, lo que lo lleva a una gran soledad. Sin Cristo, el hombre se vuelve un lobo para sus semejantes, y no puede ya amar como lo hace Jesús. Sin el Espíritu, el intelecto del hombre se contempla cada vez más a sí mismo y termina por caer en decadencia; por el contrario, con el Espíritu, la razón funciona con esperanza y alegría”. (Ignacio Barreiro – VERBO)