El recuerdo de Salamanca, la liberación y el resurgimiento de España

General Franco y CrucifijoOs imagináis la emoción que me embarga en estos momentos cuando veo pasar por delante de mi aquellos otros meses, aquel año de estancia en Salamanca como vecino, que dejaron en mí honda huella. Aquí en Salamanca tuvo lugar mi nombramiento como Jefe de Estado. Aquí me encargué ya de la Jefatura de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire. Aquí puse las primeras piedras de nuestra orientación política con el decreto de unificación, que respaldado por toda España nos dio fuerza para la victoria.

Aquí recibimos las primeras noticias del primer año de nuestra guerra de Liberación, tan gloriosa por todos los conceptos. Aquí tuvimos la noticia triste de la muerte del camarada Mola. Y así, en una larga peregrinación de fechas, tuvo Salamanca parte importante en nuestra guerra de Liberación.

Hemos despertado desde entonces a España. España está cumpliendo sus deberes y su resurgimiento. Hoy venimos de inaugurar uno de los pantanos más importantes de Europa, que demuestra la capacidad técnica de los españoles.

Gracias por ese entusiasmo, por esa voluntad, por esa firmeza de continuidad y de progreso que yo recibo y la entrego a nuestra Madre Patria. ¡Arriba España!

(24-XI-1970: Salamanca.)