Nuestra Señora de Mariazell - AUSTRIA

En la noche del 21 de diciembre de 1157, un monje benedictino llamado Magnus caminaba por el bosque buscando un lugar para construir un monasterio. En su camino encontró una inmensa roca que no le permitía pasar. Era demasiado grande para ir alrededor de ella. Magnus se arrodilló a rezarle a la Virgen que lo guiara. El monje oyó un gran ruido y la roca se partió en dos, permitiéndole seguir su camino. En una rama junto a la roca Magnus dejó una pequeña estatua de la Virgen de madera. Poco después, junto con personas del área, construyó una pequeña capilla para la estatua y una celda monástica. La fama de la estatua milagrosa de la Virgen pronto se propagó y la Iglesia se expandió periódicamente. En 1200 la capilla se convirtió en iglesia.

En 1335, Enrique I expandió la iglesia tras una cura milagrosa. En 1363, Luis I de Hungría remplazó la iglesia con una más grande en agradecimiento por una victoria.

En 1377, Luis I construyó la Capilla de Gracia (Gnadenkappelle), la cual Fernando III transformó en la actual basílica en 1643. Ya en 1699, Nuestra Señora de Mariazell recibía casi 400,000 peregrinos al año.

En 1907, 750 aniversario de la fundación del monasterio, el Papa Pío X le concedió indulgencia plenaria a quienes visiten Mariazell. El mismo año la estatua de Nuestra Señora de Mariazell recibió la coronación oficial y fue constituida en basílica menor.

Los húngaros estaban entre los primeros en peregrinar a Mariazell. Pronto siguieron peregrinos de Croacia, Eslovaquia, Bohemia, Alemania y otros países.

El santuario recibió a San Juan Pablo II como peregrino el 13 de septiembre de 1983.

Benedicto XVI el 13 de septiembre del 2007.

El Santuario de Mariazell, en los Alpes austriacos, es el más popular del centro de Europa. Recibe un millón de peregrinos al año.

Pueblo de Mariazell, tiene unos dos mil habitantes, está en el corazón de Austria, a unos 160 kilómetros al sudoeste de Viena. A 870 metros de altura.