Padre Martínez m.C.R.

Jesucristo con niño en las manos* Lo que hace la democracia es divinizar al pueblo. Y punto ¿Qué es el pueblo? Sólo los demócratas lo saben.

* Sin hombres y mujeres que quieran ser santos no hay renovación ni purificación de las estructuras sociales y políticas.

* Los políticos democráticos alaban al “pueblo”. No se preocupan de las personas. Y odian la fe católica de los ciudadanos.

* Se ha de predicar más la Escatología: muerte, juicio, purgatorio, infierno y Cielo. Lo de la ecología es una moda accidental y secundaria.

* “Reducimos el temor a la muerte con el pensamiento de la inmortalidad que la sigue. Demostremos que somos lo que creemos” (San Cipriano).

* Sabemos que el aborto voluntario repercute en la salud mental y física de la mujer. Misterio absoluto: No se conservan datos estadísticos.

* Un anciano de 91 años me ha dicho que él se imagina muchas veces como Jesús, María y José hablaban después de comer por la tarde tomando el fresco.