Padre Martínez Cano, m.C.R.
* En qué «ámbito de la Iglesia son objeto de burlas las voces de los pobres». Sólo la Iglesia Católica atiende de verdad a los pobres.
* El Universo creado por Dios es contingente. Empezó a existir y terminará de existir. Dios es eterno. Siempre existió y no dejará de existir.
* Lo hemos leído varias veces: «La política se ha convertido en un negocio». De los beneficios económicos sólo participan unos pocos. Los «demócratas».
* Las ideologías modernas, la democracia entre ellos, son productos de mentes desequilibradas, influenciados por el príncipe de este mundo, el demonio.
* El hecho de la existencia de cosas limitadas y contingentes nos dice que hay un Ser infinito y eterno. Necesario para explicar todos los seres de este mundo.
* «La libertad revolucionaria penaliza y despenaliza según decisiones de diputados absolutamente ignorantes del derecho, cuando no de logias masónicas» (Silvano Borruso).
* «Decenas de miles de científicos de todo el mundo afirman, sobre el «cambio climático» ocasionado por la acción del hombre -y el consiguiente «calentamiento global»- ser una farsa, una mentira monumental» (Jesús Villanueva Jiménez).
* Libertatis Nuntius afirma que “la liberación es ante todo y principalmente liberación de la esclavitud radical del pecado. Su fin y su término es la libertad de los hijos de Dios, don de la gracia. Lógicamente reclama la liberación de múltiples esclavitudes de orden cultural, económico, social y político, que, en definitiva, derivan del pecado, y constituyen tantos obstáculos que impiden a los hombres vivir según su dignidad” (Javier De Miguel).

“Por cuanto el destino de los hombres es morir una sola vez; y después de la muerte, el juicio” (Hebreos 9, 27).
San Mateo narra la adoración de los Magos de Oriente al Niño Jesús en el capítulo 2 de su Evangelio, versículos 1-12. “Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos Magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo… Entraron en la casa, vieron al Niño con María, su Madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se retiraron a su tierra por otro camino”.