Franco y el pogreso de España

El atraso nacional como base de partida

La base de partida hemos de buscarla en la situación en que recibimos la Nación: aquella España que nuestros adversarios afirmaban era imposible de levantar y en lo que tantos españoles les acompañaban en el juicio; sin embargo, habéis visto cómo sin grandes sacrificios hemos superado los años más críticos de nuestra Historia. Muchos de los trastornos que hoy se nos presentan han llegado a ser cosa pasajera, fenómenos naturales de la crisis de crecimiento por la que pasamos al desarrollarse el país a grandes pasos. Es el precio que necesitamos pagar por la prosperidad misma.

España constituía, aunque esto nos duela, un país atrasado. Después de haber ocupado los primeros lugares de la Historia nos habíamos quedado rezagados del progreso mundial. Nuestra agricultura, salvo privilegiadas regiones, era pobre, atrasada y rutinaria. Nuestras especies ganaderas habían en su mayor parte degenerado. Las riquezas mineras aparecían agotadas en una explotación exhaustiva a través de muchos siglos. Los consumos de primeras materias por habitante, mínimos, y las diferencias sociales y en la alimentación, más acentuadas que en la mayoría de los pueblos europeos.

(31-XII-1957: Mensaje de fin de año).