JEAN DUMONT, Historiador francés

ISABEL LA CATÓLICA, LA GRAN CRISTIANA OLVIDADA

LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA: SOMBRAS, PERO TAMBIÉN LUCES (IX) 

Apertura cultural permanente

Veamos ahora la intolerancia, otra imagen estereotipada de la Inquisición española. Toda la historia de esta Inquisición, con su permanente apertura cultural, niega rotundamente semejante prejuicio El inquisidor general Cisneros publicó a partir de 1510 la primera Biblia políglota de la historia del mundo, obra maestra de erudición y tipografía. El inquisidor general Manrique, en los años de 1520, era el protector de Erasmo y de su pensamiento, muy crítico y atrevido, como se sabe. El inquisidor general Quiroga, en los años de 1570, se negó a condenar la nueva Políglota, la de Anvers, debida al español Benito Arias Montano, que acogía la ciencia bíblica judía y la exégesis protestante. Con la autorización de Quiroga, fue publicada en Salamanca, en 1584, en paralelo con la Vulgata católica, como Biblia oficial, la Biblia Sacrosancta de Zúrich, la gran biblia latina de la Reforma. Así, se debe a la España inquisitorial, a la vez que las primeras Políglotas, la primera Biblia ecuménica publicada oficialmente. En 1594, el sistema de Copérnico, que será condenado en Roma en 1616, fue incorporado al programa de la universidad de Salamanca por el consultor de la Inquisición Juan de Zúñiga, posteriormente inquisidor general (1602). En 1610, el inquisidor general Sandoval fue el animador cultural de excepción, ha hecho revivir la Antología de alabanzas a un mecenas español, publicada por el profesor Rafael Laínez Alcalá (Tenerife, 945). Se pueden leer en esta Antología las expresiones de gratitud hacia el inquisidor general de todas las grandes figuras entonces del Siglo de Oro. De Cervantes en el mismo Don Quijote. Del novelista satírico y picaresco Alonso de Salas Barbadillo. De Luis de Góngora, poeta inmortal. De Francisco de Quevedo, poeta, novelista, filósofo y moralista. De Vicente Espinel, novelista que fue plagiado por el francés Lesage. Del ilustre Tirso de Molina, creador del personaje de Don Juan, con fama universal. Del inmenso Lope de Vega, autor de cientos de obras teatrales maestras. ¿Quién puede pedir más?