Montserrat
Guerra de religión
«Si Hitler sólo hubiera tenido que enfrentarse a fuerzas de izquierda, habría ganado contundentemente la guerra. Ni la contienda europea de 1939-1941 ni la conflagración auténticamente mundial de 1941-1945 se limitaron a reproducir el conflicto español». La contienda se convirtió en una «pugna entre absolutos sociales, religiosos y culturales, que se considera que exige una solución total y sin concesiones». En buena medida, resultó una «guerra de religión». Las derechas se agruparon en torno al Ejército, bajo la jefatura del general Francisco Franco (Pedro Carlos González Cuevas – Razón Española)
Satanás tiembla Sigue leyendo
*El modernismo teológico es «sentimentalismo», diabólico. No olvidemos, que el infierno es eterno sufrimiento.
El culto hacia nuestros muertos, lejos de ser una superstición, es un deber para toda alma cristiana. Es un acto purísimo de caridad. Eso nos enseña la santa Iglesia, piadosa Madre, al exhortarnos a incrementar los sufragios por los fieles difuntos durante todo este mes, corno si se tratara de una continuación del día de los difuntos en el que permite a todos los sacerdotes celebrar tres misas a favor de las almas del Purgatorio.