El Consiliario

Corazón de María y Jesús Sacramentado* Los viejos sabelotodo de este mundo, separaron la teología moral de la dogmática, reduciendo la religión a moralidad. Los nuevos sabelotodo han suprimido la moral, dando al hombre plena libertad. Para matar inocentes, por ejemplo.

* Fultel de Colanges decía que, cuando “La historia es mal conocida, divide a los hombres, si se le conoce bien, puede unirlos”. Así se entiende perfectamente la ley de “memorias históricas” democratistas que imperan en todas las imaginaciones. Sólo la verdad une y hace libres a los hombres.

* A veces, decimos: “No somos nada”. Y es verdad, porque lo que somos, se lo debemos a Dios. Es tremendo entender que somos menos que nada (La nada es no ser), porque la nada no puede pecar, no puede ofender a Dios, y nosotros si podemos ofender a Dios, nuestro Padre Eterno y Todopoderoso. No somos todos esas cosa fantásticas que nos imaginamos. ¡Somos hijos de Dios! ¡Vivamos como hijos de Dios!