Montserrat

Libertad y verdad

Santos Andrés Kim Taegon y Pablo Chong HasangEl principio antropológico según el cual la libertad humana se encuentra desligada de toda verdad, orden o finalidad trascendente, lleva consigo consecuencias gravísimas para la libertad de expresión y su inserción en la sociedad política. En este último aspecto, hay que verificar cómo uno de los grandes problemas de los regímenes liberales -y en general del Estado moderno- es la sustracción de la autonomía natural e histórica a los cuerpos asociativos. (Julio Alvear Téllez – Verbo)

La mujer dueña de su cuerpo

Cuando los partidarios de la legalización del aborto exhiben como razón suprema de sus pretensiones la razón de que “la mujer es dueña de su cuerpo”, ponen al descubierto la debilidad radical de su pensamiento, la incongruencia metodológica de aplicar la categoría de posesión (“ser dueño de”) a realidades cuya más alta dignidad consiste en no ser poseibles, sino integrables en un proceso de creatividad. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Simplemente resabiado

El católico simplemente resabiado de Liberalismo se conoce en que, siendo hombre de bien y de prácticas sinceramente religiosas, huelen no obstante a Liberalismo en cuanto habla o escribe o trae entre manos. Podría decir a su modo, como Mad. Sevigné: “No soy la rosa, pero estuve cerca de ella, y tomé algo de su olor”. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Objeción de conciencia moderna

Quienes practican una objeción de la conciencia lo hacen por decisión propia, pero no en nombre propio, sino en nombre de leyes no escritas (Antígona), del daimon (Sócrates), de Dios. La “objeción de conciencia” moderna se practica “no sólo por decisión propia sino también en nombre propio, apelándose así a la soberanía de la propia conciencia individual”. Este modo de concebir el derecho de la conciencia a objetar la  ley “presupone la inexistencia del orden moral”, a diferencia del modo clásico en el que la conciencia “objeta no para reivindicar el derecho a la simple coherencia sino para testimoniar su fidelidad a la ley de Dios, al orden moral objetivo”. (José Luis Widow – Verbo)

Castellanos y catalanes

El Sr. Mañé y Flaquer afirmaba en un libro, defendiendo el regionalismo contra los ataques del Sr. Núñez de Arce, que, aunque, pareciese de los pocos observadores una paradoja, era lo cierto que, de los caracteres peninsulares, dos eran los que más semejanza tenían, hallándose ligados por una profunda intimidad: el de los castellanos viejos y el de los catalanes. Pues bien, cuando eso se dice por esos hombres, observadores atentos de la realidad regional, es justo que desaparezcan estos antagonismos entre región y región que fomentan aquellos que temen la hermandad de esas regiones para la defensa común. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Adoración Nocturna

Me sentía muy sufriente y me parecía que no podría ir a la adoración, sin embargo reuní toda la fuerza de mi voluntad y a pesar de haberme caído en la celda, no reparaba en lo que me dolía teniendo delante de los ojos la Pasión de Jesús. Al venir a la capilla entendí interiormente lo grande que es la recompensa que Dios nos prepara, no solamente por las buenas obras, sino también por el sincero deseo de cumplirlas. Qué gracia más grande de Dios es ésta. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

Me declaro culpable

Pero el dato definitivo es el arrepentimiento de uno de los principales protagonistas de la fracasada revolución, Indalecio Prieto (1 de mayo de 1942 en el Círculo Cultural Pablo Iglesias de México): “Me declaro culpable ante mi conciencia, ante el Partido Socialista y ante España entera, de mi participación en aquel movimiento revolucionario. Lo declaro como culpa, como pecado, no como gloria. Estoy exento de responsabilidad en la génesis de aquel movimiento, pero la tengo plena en su preparación y desarrollo. Por mandato de la minoría socialista, hube yo de anunciarlo sin rebozo desde mi escaño del Parlamento”. (Jesús Laínz – Razón Española)