Javier Barraycoa

Defensa de la HispanidadComo hemos expuesto hasta aquí, el concepto de Hispanidad podía haber tomado muchos derroteros. Hoy, por suerte, sólo se puede tomar el emprendido por Ramiro de Maeztu. Los seguidores de Unamuno y similares, se han apoderado -y atrincherado en el concepto de Latinoamérica que ya de por sí es una devaluación conceptual.

A nuestro entender hay unos pocos textos que podríamos considerar casi fundacionales de la doctrina de la Hispanidad que queremos recuperar. Ya nos hemos referido a dos De Vizcarra y Maeztu. Nos entretendremos en cuatro ideas puntales de Maeztu, para seguir con una conferencia del Cardenal Gomá.

En Maeztu, se desborda la mística con la misma facilidad que pone ejemplos históricos o señala argumentos filosóficos. Para él no podría existir la Hispanidad como abstracto sin un tipo de hombres reales que denomina los Caballeros de la Hispanidad: “Los caballeros de la Hispanidad -sentencia- tendrían que forjarse su propia divisa. Para ello pido el auxilio de los poetas. Las palabras mágicas están todavía por decir. Los conceptos, en cambio, pueden darse ya por conocidos: Servicio (1).

(1). El servicio es la virtud aristocrática por excelencia. Ich dien, yo sirvo, dice en tudesco el escudo de los reyes de Inglaterra. El de los Papas dice más: Servus servorum, siervo de los siervos. Es el lema de toda alma distinguida. Si se le contrapone al de libertad se observará que el de servicio incluye la libertad, porque libremente se adopta como lema, pero el de libertad no incluye el de servicio: “Mejor reinar en el infierno que servir en el cielo”, dice el Satán de Milton.

Jerarquía (2).

(2). La jerarquía es la condición de la eficacia, lo específico de la civilización, lo genérico de la vida, que parece aborrecer toda igualdad. Toda obra social implica división del trabajo: gobernantes y gobernados, caudillos y secuaces. Disciplina y jerarquía son palabras sinónimas. La jerarquía legítima es la que se funda en el servicio. Jerarquía y servicio son los lemas de toda aristocracia.

Y hermandad (3).

(3). Una aristocracia hispánica ha de añadir a su lema el de hermandad. Los grandes españoles fueron los paladines de la hermandad humana. Frente a los judíos, que se consideraban el pueblo elegido, frente a los pueblos nórdicos de Europa, que se juzgaban los predestinados para la salvación, San Francisco Javier estaba cierto de que podían ir al Cielo los hijos de la India, y no sólo los brahmanes orgullosos, sino también, y sobre todo, los parias intocables.

Hemos de proponernos una obra de servicio. Para hacerla efectiva nos hemos de insertar en alguna organización jerárquica. Y la finalidad del servicio y de la jerarquía no ha de consistir únicamente en acrecentar el valer de algunos hombres, sino que ha de aumentar la caridad, la hermandad entre los humanos” (4).

(4). Acción Española, 16 de enero de 1934. Tomo VIII, nº 45.

Parémonos ahora a considerar otro de los puntales en la reflexión sobre la Hispanidad. Se trata de la conferencia del Cardenal Isidro Gomá Tomás titulada Apología de la Hispanidad (5).

(5). El discurso sería publicado en Acción Españolo, 1 de noviembre de 1934, tomo XI, número 64-65, e incorporado como Epílogo a la segunda edición (enero 1935) de Defensa de la Hispanidad, de Ramiro de Maeztu (quien dedicó esa segunda edición al Arzobispo Gomá, diciembre 1934).

Dictada en el Teatro “Colón”, de Buenos Aires, el día 12 de octubre de 1934, en la velada conmemorativa del Día de la Raza.

En este discurso, vuelve a resonar la palabra hermandad: “Y en esta unidad múltiple, yo no puedo sentirme ni desplazado ni aturdido, porque me encuentro como en mi patria y entre hermanos, y sé que se me oirá, no como se oye, con alma escrutadora, la disertación fría de un sabio, si yo pudiera serlo, sino como se escucha a un hermano o a un padre que habla con el corazón y los brazos abiertos. En ellos os estrecho a todos, y ello me da desde este momento derecho a vuestra benevolencia”. El mismo Cardenal Gomá se encarga de presentar al catolicismo como la única y verdadera fuente de la Hispanidad: “Mi tesis, para la que quiero la máxima diafanidad, es ésta: América es la obra de España. Esta obra de España lo es esencialmente de catolicismo. Luego hay relación de igualdad entre hispanidad y catolicismo, y es locura todo intento de hispanización que lo repudie. Creo que esta es la pura verdad”.

(AHORA INFORMACIÓN)