Isabel

Dominio de las oligarquías

San MauricioEsta lapidaria definición no puede ser más contraria a los principios liberales, donde precisamente lo único que sire para su modelo de progreso social es la competencia, que no acaba siendo sino el demonio de las oligarquías poderosas sobre las muchedumbres modestas. (Javier de Miguel – VERBO)

Democracia y corrupción

Al utilizarse la palabra democracia para todo, no se percibe, o quizá no se quiere percibir por comodidad, incapacidad o temor, el alto grado de corrupción que conlleva la mayoría de la legislación actual, ya que la instrumentalización del Derecho convertido con fines de dominación en política jurídica, igual que en la Unión Soviética, constituye el medio con el que actúan los gobiernos y los partidos “democráticos”. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)

La mujer

Edith Stein

Por lo general se puede decir así que en el religioso predomina el tipo del “alter Christus” y en la religiosa el de “sponsa Christi”. Si allí hay que ver sólo un positivo quedarse detrás del ideal o es una limitación fundamental, debe todavía probarse. Esto se trató antes sólo para demostrar que debemos ver en la vida religiosa su ser peculiar y una auténtica actividad femenina.

La revolución inglesa

Las consecuencias de la revolución inglesa son sumamente interesantes para nosotros. El rey Carlos I perdió la guerra y su propia cabeza. Los campesinos perdieron sus fincas pequeñas. Los caballeros del rey, sus bienes. Un grupo nuevo, rico, capitalista, se apoderó del país, y rápidamente convirtió a Inglaterra en aquel infierno industrial del siglo XIX, que no reconocía los derechos de nada que no fuera el dinero y el poder conseguido por el dinero. Como resultado, hoy en día, menos del 10 por ciento de los campesinos ingleses son propietarios de la tierra que cultivan, y menos del 20 por ciento de la población es dueño de sus propias casas. Se dice que el campo inglés es un jardín. Es verdad. ¡Es un jardín que pertenece a los ricos! (Frederick D. Wilhelmsen – VERBO)

El niño fiel (69)

Dios castiga especialmente cuando se quiere hacer apostatar a un niño. Una patrulla de soldados rusos cabalgaba a través de Polonia un día del frío diciembre de 1869. Encontraron un niño de doce años que recogía leña para su padre enfermo. Le quisieron hacer apostatar. Le ataron a un árbol y diez soldados le apuntaron. En vano. Le ataron una soga alrededor del cuello y le colgaron a un árbol. Cuando hubo perdido el sentido le soltaron y a base de latigazos le hicieron volver en sí. El chico no renegaba. Le empujaron con las culatas de los fusiles a un lago helado. Roto el hielo, suspendieron al niño de los brazos en el agua helada pero no apostató. Nerviosos los soldados con el jefe a la cabeza se abalanzaron todos contra el chico para cortarle la cabeza pero el hielo cedió y todos, víctima y verdugos desaparecieron en al agua helada. (Jaime Solá Grané)

Expansión industrial

La expansión industrial y el progreso técnico son nobles y merecen todos los aplausos. Lo que ha estropeado el uso de estos avances ha sido el liberalismo. O sea, entender que el dinero se puede ganar de cualquier manera, sin moral ni freno, y enfrentando al patrono y al obrero en una lucha desigual, lo que produjo los jornales de hambre, la explotación, el despido en la ancianidad, la carencia de leyes sociales, y por reacción, la violencia y el odio entre las clases sociales. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Traición al deber

Servicio a los hombres en cuanto el gobierno debe ayudarlos a ser mejores, virtualmente perfectos según su propia naturaleza. La política, en efecto, debe hacer que lleguen a ser lo que realmente son. De ahí que cualquier intento de instaurar la soberanía de los hombres sea un acto de impiedad. Que toda ley injusta sea un desafío al Creador. Que todo ordenamiento jurídico permisivo, además de suponer una contradicción, sea una traición del deber de la política. (Danilo Castellano – VERBO)