Isabel

Daño para las almas

San Adelrico de Ufnau - Presbítero y EremitaLa traición que perpetran los regidores constituye sobre todo un daño para las almas. Los políticos, así, se engañan en primer lugar a sí mismos. La tentación del poder es satánica cuando se busca en sí mismo o con finalidades deshonestas. El poder, en este caso, no es autoridad, esto es, poder/deber de hacer crecer las cosas según sus fines intrínsecos. De este modo los políticos procuran también el daño del pueblo, al distraerlo de la única y verdadera finalidad del vivir juntos que es el bien común. Este, en efecto, se confunde erróneamente con el interés egoísta y con el placer individual, o bien con la afirmación de la voluntad colectiva de poder. Con “cosas”, en todo caso, distintas del bien común, que es el bien propio del hombre en cuanto hombre y, por eso, el bien de todo hombre, común a todos los hombres. (Danilo Castellano – VERBO)

Propiedad privada

La Iglesia propugna la propiedad privada, como garantía de la libertad y dignidad. Pero la Iglesia ha condenado severamente, no el régimen de capital y trabajo, sino la concentración del dinero en pocas manos, producido por la usura más criminal. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

¡Ay de sus verdugos! (70)

Son pocas las veces que la historia ha registrado la conversión de algún tirano o perseguidor de cristianos. La sangre de los mártires es, sin duda, semilla de nuevos cristianos, pero ¡ay de sus verdugos! Por mucho que los mártires les perdonen, los verdugos difícilmente corresponden a la gracia del arrepentimiento. (Jaime Solá Grané)

La Contrarreforma

La segunda gran intervención del calvinismo en el ancho camino de la política europea era la oposición tenaz de los holandeses, bajo la capitanía de la Casa de Orange, a la Contrarreforma, cuyo baluarte era la España de Carlos V y de Felipe II. El calvinismo sentía la Contrarreforma como una espada apuntada a su garganta. Se puede decir que el calvinismo ni ganó ni perdió la batalla. Aunque el calvinismo impidió que España reconquistara la hegemonía católica de Europa, no traspasó las fronteras del Imperio Español. (Frederick D. Wilhelmsen – VERBO)

La mujer

Edith Stein

De la eternidad procede la naturaleza de la mujer. Debe vivir en el eterno fundamento, para cumplir su misión en este mundo. Si realiza su misión, crece hacia la vida eterna. “Dios hizo al hombre a su semejanza. Los hizo hombre y mujer”. Si hizo al hombre no como única especie, sino que lo pone en el mundo como pareja, entonces debe también alcanzar su existencia en un sentido social y variado. Ambos fueron formados a imagen de Dios.

La inversión totalitaria

La única restricción consiste en que se haga todo legalmente, como mandaba Rousseau. Lo legal no es sin más lo legítimo, que tiene una connotación moral. La inversión totalitaria -algunos como el norteamericano Wolin describen la situación actual como un “totalitarismo invertido”-, consiste en que lo legal sea lo único legítimo: es legítimo todo lo que es legal si se ajusta al procedimiento establecido por los gobiernos oligárquicos. El positivismo jurídico lleva inexorablemente al totalitarismo -que sería más exacto llamar colectivismo-, para el que “legalidad quiere decir sumisión y disciplina”. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)

Sociedad liberal

Por todo lo anterior, y por mucho que el liberalismo preconice obscenamente la igualdad y la libertad, ningún otro sistema filosófico-político-económico ha contribuido más que él a la creación de castas sociales. La primera distinción será entre los propietarios -la minoría- y los proletarios -la inmensa mayoría- , y precisamente por el tránsito de la sociedad medieval a la sociedad liberal es como se ha producido el cambio en la distribución de la propiedad. Y la implantación de dicho paradigma explicará, en gran medida, el surgimiento de movimientos revolucionarios de aparente signo opuesto, como el marxismo, que no ha sido sino el hijo rebelde del liberalismo. (Javier de Miguel – VERBO)