Isabel

Libertad laicista

Virgen Dolorosa con los clavos en la manoSólo soy libre en el verdadero sentido de la palabra, en virtud de la libertad de los demás, de manera que, cuanto mayor es el número de personas libres que me rodean, y cuanto más amplia, profunda y extensa es su libertad, más profunda y extensa será la mía. Bakunin se proclamaba ateo. Pero su descripción de la libertad política es una versión laica, laicista en su caso pues se proclamaba ateo, del segundo mandamiento. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)

La mujer

Edith Stein

Hemos suscitado antes la cuestión de si hay una diferencia fundamental entre la bendición de la mujer para ser sponsa Christi y la bendición del varón para ser representante de Cristo en el estado sacerdotal o religioso. Yo creo que, cuando se ha hecho la entrega total al Señor pura y totalmente, el amor esponsal del alma en el varón como en la mujer debe ser lo fundamental. Y donde el sacerdocio no se añade a la vocación religiosa, es decir en los hermanos coadjutores, entonces se encontrará seguramente esta ocupación tan pura, en la medida en que sea llevada a la vida interior.

Pontificado de Benedicto XVI

El pontificado de Benedicto XVI dice que fue un maravilloso libro abierto hacia el Cielo: “Puede ser que algunos -dentro y fuera de la Iglesia- nunca aceptaran los enfoques fundamentales de Benedicto XVI, su combate contra el espíritu relativista, la denuncia de las corrientes potencialmente dictatoriales del secularismo, la lucha contra las alteraciones antropológicas, y una apreciación más profunda de la liturgia”. (Ignacio Barreiro – VERBO)

Amor de Dios (93)

“Dice santa Teresa que más nos ama Dios que nos amamos nosotros mismos. Nos amó desde la eternidad. Y por un efecto de su amor para con nosotros, nos sacó de la nada y nos dio el ser”. Pero, por desgracia, muchas veces, tampoco el anuncio convierte… Casi todos los cristianos han leído el capítulo 16 del Apocalipsis. El profeta anuncia que ante las calamidades que asolarán a los hombres, éstos reaccionarán insultando a Dios. (Jaime Solá Grané)

Capitalismo industrial

Así, mientras en la familia suelen quedar en suspenso las falsas leyes de mercado liberales, el Estado no hace sino potenciarlas, incluso haciéndonos creer obscenamente que su genuina aplicación es precisamente lo que permite resolver los problemas que ella ha creado. Como resultado, “la familia no posee esa libertad que es necesaria para la plena salud moral y la del Estado, del cual es ella la unidad básica. De ahí que nuestra sociedad haya caído en esa enfermedad que se denomina “capitalismo industrial”. En ese estado, la distribución de los medios de producción está en manos de un número relativamente pequeño de personas; en consecuencia la libertad económica ha dejado de ser la nota común de toda la sociedad”. (Javier de Miguel – VERBO)

República universal

Benedicto XV, en “Bonum sane”, dibuja así este panorama: “En los deseos y la expectativa de cualquier desvergonzado se presenta como inminente la aparición de cierta República Universal de los hombres y la común posesión de bienes, y en la cual no habría diferencia alguna de nacionalidades ni se acataría la autoridad de los padres sobre los hijos, ni la del poder público sobre los ciudadanos, ni la de Dios sobre los hombres unidos en sociedad. Si esto se llevara a cabo no podría menos de haber una secuela de horrores espantosos; hoy día ya existe esto en una no exigua parte de Europa que los experimenta y siente. Ya vemos que se pretende producir esa misma situación en los demás pueblos; y que, por eso, ya existen aquí y allá grandes turbas revolucionarias porque las excitan el furor y la audacia de unos pocos” (25-VII-1920). (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

El acto ético

El acto realizado se juzga a la luz de un principio y no al revés, menos aún si lo que se quiere es configurar el principio a partir de las acciones que de hecho han sido realizadas. Cualquier intento de explicar la ética a partir de algo diverso de la moralidad misma de la acción humana, sea la biología, la psicología o la economía, terminará en un fracaso, porque precisamente se habrá hecho al precio de dejar fuera la causa de que el acto humano sea ético o moral. (José Luis Widow Lira – VERBO)