El Consiliario

María con Jesús en brazos* Somos semejantes a Dios en el espíritu, el alma. Por la unión sustancial del cuerpo y el alma, el cuerpo es dignificado, elevado. No somos meros animales. Somos hijos de Dios por el Bautismo.

* Dios confundió las lenguas de los que estaban construyendo la ciudad y torre de Babel. El demonio confunde a los que desprecian a Dios corrompiéndolos y esclavizándoles con vicios y pecados.

* El padre Morales S.J. escribió el libro “Laicos en marcha”. Sí, los seglares tienen que ser santos, deben establecer en sus patrias sistemas políticos, inspirados en el Evangelio y la Doctrina de la Iglesia.

* Vino a visitarnos un antiguo alumno con su esposa y su hijita de quince días. Le dije a la joven madre que Santa Teresita del Niño Jesús afirmaba que “Lo más hermoso que Dios ha creado es el corazón de una madre”. Asintió con una hermosa sonrisa inclinando la cabeza modestamente.

* El fin de la política no es la libertad humana, ni los llamados derechos del hombre, ni el bienestar material… el fin es el bien común político, el bien humano temporal perfecto de todas las personas de la sociedad que desde estar subordinado al bien común sagrado y eterno.