Jorge Soley

Cristo ayudame a llevar mi cruzUna cultura que ha dado la espada a Cristo es una cultura que niega la posibilidad del perdón, del arrepentimiento, de la regeneración y, por el contrario, se hunde en un ciclo sin fin de venganza. Los cristianos lo vemos de otra manera: nos sabemos pecadores y sabemos, porque numerosos santos así lo atestiguan, que acudiendo a la gracia de Dios es posible cambiar, y que un ladrón, un asesino, un criminal, puede acabar convirtiéndose en modelo de vida. Esto no significa negar la gravedad de ciertos crímenes, ni tampoco negar que quien comete un crimen debe pagar por él, pero la posibilidad de redención, de cambiar de vida, está en la base de aquella cultura cristiana que nos hizo florecer y de la que ahora renegamos.

Hemos quitado a Dios de nuestras sociedades creyendo que así nos liberaríamos de no sé cuántas cadenas y vamos a descubrir que lo que queda, cuando se expulsa la fe, es el antiguo mundo de la imposibilidad de redención, de la venganza, del destino inexorable y de las masas inmisericordes. Un auténtico infierno.