Falsa esperanza

Sacerdote dando la bendición un seglarAlgunos clérigos, tal vez porque creen, erróneamente, que la atracción por personas del mismo sexo es genética e inmutable, han estimulado a individuos que experimentan atracción por el mismo sexo que se identifiquen con la comunidad homosexual, proclamando públicamente el ser “gay” o lesbiana, pero vivir la castidad en su vida personal. Hay varias razones por la cuales es este una conducta equivocada:

  1. Se basa en una idea errónea que la atracción por el mismo sexo es un aspecto inmutable del individuo y descorazona a las personas de buscar ayuda.
  2. La comunidad “gay” promueve una ética de conducta sexual que es antitética a las enseñanzas de la Iglesia Católica sobre sexualidad, y no oculta su deseo de eliminar la “erotofobia” y el “heterosexualismo”. Sencillamente, no hay manera que se puedan reconciliar las posiciones de los personeros de la comunidad “gay” con las de la Iglesia Católica.
  3. Coloca a personas que son fáciles de tentar en lugares que deben ser considerados como ocasión próxima de pecado.
  4. Crea una falsa esperanza de que la Iglesia pueda cambiar eventualmente su enseñanza de moral sexual.

Los católicos tienen que tratar de ayudar a personas que experimentan atracción por el mismo sexo, a aquellos que están activamente envueltos en actos homosexuales, y particularmente a aquellos que están afectados por enfermedades de transmisión sexual, con amor, esperanza y un mensaje auténtico, y sin compromisos, de liberación del pecado por Jesucristo.

Declaración sobre la homosexualidad de la Asociación Médica Católica