Papa Francisco

Institución de la EucaristiaNo permitamos que nuestros miedos cierren nuestros corazones, sino que tengamos el valor de abrirnos a esta luz que es suave y discreta. Entonces, como los Magos, experimentaremos “una alegría muy grande” (versículo 10) que no podremos conservar para nosotros mismos. Que la Virgen María nos sostenga en este viaje, ella que es estrella que nos lleva a Jesús y hace ver a Jesús a los Magos y a todos aquellos que se acercan a Él.

Cardenal Carlos Osoro

¿Sabéis lo que mide la perfección del ser humano, de toda persona? La medida que nos puso Jesucristo: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”. A los santos, precisamente, no se les mide por las capacidades que tienen para entender doctrinas, sino por la capacidad que en la vida han tenido para tocar la carne sufriente de Cristo en todos los que los rodearon. Por ello, el santo es el que ha tenido capacidad para acercar a quienes se encontró por el camino la noticia viva, experimentada en su propia carne, de que Dios lo amaba entrañablemente.

Cardenal Robert Sarah

¡Finalmente, quiero dirigirme a ustedes, los jóvenes que son numerosos aquí! Sin embargo, les ruego primero que escuchen a un “anciano” que tiene más autoridad que yo. Éste es el evangelista san Juan. Más allá del ejemplo de su vida, san Juan también dejó un mensaje escrito a los jóvenes. En su primera carta, leemos estas conmovedoras palabras de un anciano a los jóvenes de las iglesias que él había fundado. Escuchen su voz llena de vigor, sabiduría y calidez: “Les escribo, jovencitos, porque ustedes son fuertes, y la palabra de Dios permanece en ustedes, y ustedes han vencido al Maligno. No amen al mundo ni a las cosas del mundo” (1ª Juan 2, 14-15).

Obispo Juan Antonio Reig Pla

Contra la belleza de esta familia están todos los “embates” de la llamada “cultura de la muerte” (Cf. San Juan Pablo II, Encíclica Evangelium Vitae, 12) que está debilitando el tejido social de la sociedad española. Si no cambia de dirección, España está abocada a ser un país envejecido. Cada año estamos perdiendo población y la natalidad es ya una natalidad de decadencia que nos encamina a un invierno demográfico severo. Este índice bajísimo de natalidad (1,32 mujer/hijo) ha sido promovido por una cultura y mentalidad anti-vida que ha hecho crecer masivamente la anticoncepción, la esterilización y el aborto.

Obispo Demetrio Fernández

Eso explica la cerrazón a la vida naciente, que sólo se entiende si el corazón está cerrado a Dios. O la cerrazón para acoger a los ancianos en una sociedad llena de prisas y falta de espacios familiares para compartir. Si el corazón está cerrado a Dios, busca su interés y en ese camino hasta el cónyuge puede convertirse en enemigo, con lo que duele eso. Las rupturas matrimoniales tienen aquí su explicación. Son demasiadas rupturas las que conoce nuestra época, con la consiguiente falta de felicidad para el ambiente familiar.

Obispo Francisco Pérez González

La sexualidad tiene sus raíces en el plan creador de Dios, la lujuria tiene sus raíces en la depravación humana, la del hombre y la mujer que se abandonan a la tentación del Diablo, el que quiere separarnos de Dios, Padre de todo bien y fundamento de nuestra felicidad. El mismo san Pablo advertía: “Pues la naturaleza pecaminosa es enemiga de Dios siempre. Nunca obedeció las leyes de Dios y jamás lo hará. Por eso, los que todavía viven bajo el dominio de la naturaleza pecaminosa nunca pueden agradar a Dios” (Rom 8, 7-8).

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (86)

Pasemos al apologista. También éste, entre los modernistas, depende del filósofo, por dos razones: indirectamente, ante todo, al tomar por materia la historia escrita según la norma, como ya vimos, del filósofo: directamente, luego, al recibir de él sus dogmas y sus juicios. De aquí la afirmación corriente en la escuela modernista, que la nueva apología debe dirimir las controversias de religión por medio de investigaciones históricas y psicológicas.