Padre Martínez Cano, m.C.R.

María y Jesucristo encadenado* “Dios mío, nada quiero sino Tu voluntad; de tal modo me someto a ella, que no deseo más vivir que morir” (Santa Teresa de Jesús). ¡Viviremos eternamente felices, Dios lo quiere!

* Sin la Virgen María no habrá ecumenismo. El muro que levantaron los Cardenales minimalistas en el Concilio Vaticano II debe ser derribado ¡La Virgen María es Madre de Dios!

* Los democratistas son unos héroes fabulosos. Quieren cambiar la realidad. Saben que no lo van a conseguir. Luchan denodadamente desde sus tenidas y venidas desde sus sillones de marfil.

* El hombre busca superar su estado de limitación y miseria, inventando nuevas ideologías liberadoras. Ahí está el demonio. Nos ha redimido Cristo. Y en el Cielo nos espera. Y también en el Sagrario.

* Santa Catalina de Siena pedía a Jesús: “Rogándote también humildemente, por virtud de tu Pasión, que limpies y purifiques la Iglesia. Limpia Esposa de todo defecto, y no tardes más” ¡Ven Señor Jesús”! ¡Ayúdala Virgen María!