Isabel

Subjetivismo

Virgen Dolorosa llorandoEl hombre es “Un proyecto que se vive subjetivamente”, a diferencia de esas otras realidades que simplemente están en el mundo. Ser un proyecto que se vive subjetivamente, según Sartre, significa llegar a ser lo que se ha proyectado ser sin estar sujeto a ninguna realidad anterior, exterior o superior que haga las veces de principio rector de las acciones –“nada hay en el Cielo inteligible”. (José Luis Widow Lira – VERBO)

Mentiras liberales

Todo el magisterio pontificio es concorde en fijar el liberalismo como causa de la separación de los hombres y de la sociedad, de su destino eterno y de su actuación pública. Los católicos no pueden caer en las mentiras liberales, ni en las soluciones falsas de las reacciones paganas, ni mucho menos en el marxismo. La luz sólo se encuentra en la fidelidad al Evangelio, a la vida cristiana y a la iluminación de la sociedad con la ley natural, y la experiencia histórica de los siglos cristianos. Entonces, hay que apuntar a lo que León XIII nos dice en la “Inmortale Dei”: “Hubo un tiempo en que la filosofía del Evangelio gobernaba a los Estados… Organizada de este modo la sociedad, produjo un bienestar muy superior a toda imaginación”. Lo que no tiene nada que ver ni con el liberalismo, ni con la democracia cristiana, ni con el indiferentismo ante la política. La verdadera santidad empuja en la dinámica del Reino de Cristo, incompatible con las esclavitudes del supercapitalismo y del comunismo. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Leyes selváticas

El gremio vendría a ser al trabajador lo que la familia al individuo: un soporte de colaboración, en este caso para el desempeño profesional de la persona. Nuevamente, en el gremio quedan en suspenso las selváticas leyes liberales, y existe una cooperación entre sus miembros para la protección del colectivo, y no para la mera supervivencia de unos pocos de sus miembros, que en ocasiones no podría ser sino en detrimento de otros. (Javier de Miguel – VERBO)

Oración y castigo (96)

Orar para librarnos de los castigos eternos. La oración aplaca la ira de Dios y nos libra del castigo merecido si deseamos enmendarnos. A fin de librarnos del azote que nos aflige y sobre todo del castigo eterno es necesario orar y esperar. Dios nos quiere salvos a todos, nos lo afirma el Apóstol, y por muchos que sean los pecadores que merezcan el Infierno no quiere que ni uno de ellos se pierda, sino que, mediante la penitencia, recobren todos su gracia y obtengan la eterna salvación. (Jaime Solá Grané)

Liturgia postconciliar

Respecto a la reforma litúrgica inspirada por el Concilio Vaticano II señala que: “En forma bastante violenta, se pasó sin ninguna preparación de una liturgia a otra. Puedo dar testimonio del hecho de que esta falla en la preparación de la reforma litúrgica tuvo efectos devastadores para la población católica, en particular para las personas más simples, que a duras penas lograban comprender la rapidez de dichos cambios y mucho menos su razón de ser”. Más adelante, en su calidad de Prefecto de la Congregación para el Culto Divino, subraya la importancia de clarificar bien que la liturgia es determinada por Dios y no por los hombres. Debería ser evidente que el hombre no puede fabricar la adoración a partir de la nada. La adoración en la tierra debería prepararnos para la liturgia celestial, cuando podremos contemplar a Dios para siempre. (Ignacio Barreiro – VERBO)

La mujer

Edith Stein

Cómo puede la mujer no casada y fuera de una orden realizar su misión. Sin duda su situación es extraordinariamente difícil. O no ha sido llevada libremente, sino por las circunstancias, a renunciar al matrimonio y a la maternidad. Entonces vive en ella la inclinación natural hacia la felicidad de la vida familiar; la profesión que ha escogido, aunque responde a un natural talento e inclinación, aunque haya sido aceptada sólo por la finalidad del salario y quizá totalmente con cierta obstinación, difícilmente puede del todo satisfacerla. O ha tenido desde la juventud un impulso hacia la vida virginal. Entonces ha entrado en ella de alguna manera el deseo del estado religioso y circunstancias ajenas a ella le han impedido la realización de este deseo.

Falange y socialismo

Incluso apareció una corriente contestaría de izquierda falangista, cuyos órganos de expresión fueron Nuevo Índice, SP y Criba. Manuel Cantarero del Castillo, antiguo miembro del Frente de Juventudes, publicó, por entonces, una serie de libros muy discutibles como Falange y socialismo e Historia y libertad, en los que se pretendía sintetizar socialdemocracia y falangismo. (Pedro Carlos González Cuevas – RAZÓN ESPAÑOLA)