El Consiliario

María y María Magdalena* “¡Qué dichosa me sentiría, Jesús mío, si al momento de morir pudiese yo tener un alma que ofreceros! Habría un alma arrancada al fuego del infierno, que bendiciera a Dios por toda la eternidad” (Santa Teresita del Niño Jesús).

* Hemos coincidido casualmente con un antiguo alumno que ya es padre de cuatro hijos. Está desconsolado porque su padre tiene alzheimer. Lo trata con mucho cariño y paciencia. Me pidió oraciones. Recemos por nuestros padres. También por nuestros padres espirituales.

* El padre de la Europa laica es Lutero que divide la unidad de fe de la Cristiandad. San Ignacio de Loyola y su Compañía de Jesús se enfrentan al luterismo con el lema: “La mayor gloria de Dios”. Nuestra misión es rehacer la Cristiandad en todo el mundo.

* Los herejes que defienden una conciencia absolutamente libre, lean a Santo Tomás de Aquino: “Dios dejó al hombre en manos de su libertad, no para que le sea lícito hacer todo lo que quiera, sino para que en lo que ha de hacer no lo haga por necesidad natural, como los irracionales, sino por propia y libre elección”. Sepan que si no hay arrepentimiento, hay un infierno.