





18 lunes Mar 2019
Posted in Artículos - Contracorriente, Oraciones






18 lunes Mar 2019
Posted in Hispanoamérica. La verdad
Una Epopeya misionera
Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R
La Virgen, clave de América cristiana y testigo amoroso de la piedad y espíritu misionero de los civilizadores del Nuevo Mundo
Y en otra ocasión, hablando también de la antigua Nueva Granada:
“La Colombia de los incontables santuarios marianos —la Virgen de la Peña, la de la Popa, la Candelaria, Nuestra Señora de la Estrella, de las Lajas —para no citar sino las primeras que recordamos…
Y he aquí que surge la idea de este III Congreso Mariano Nacional…; mariano, sobre todo, por haber sido centrado en vuestra amadísima Patrona, en el objeto predilecto de todo corazón colombiano, en Nuestra Señora de Chiquinquirá… No fue la piedad sencilla de Antonio de Santana, ni los pinceles rudimentarios e ingenuos de Antonio de Narváez; ni fueron siquiera las piadosas ansias de aquella María Ramos las que, seis lustros después, maravillosamente las renovaron; fue un don de lo alto a una progenie de su predilección…”.
(Radiomensaje al III Congreso Mariano Nacional de Colombia, 8-XII-1954).
Otro ejemplo radiante: el fidelísimo Perú, todo él recuerdo de la Virgen, que aparece íntimamente mezclada a su vida y a su historia nacional, como protectora de sus héroes y de sus santos, y recurso constante de sus hijos todos.
“…para ser fiel a tan honrosa misión (foco de civilización y de fe), el Perú tenía que ser una nación mariana; y que lo es nos lo dice la intervención de la celestial Señora en su historia; cómo os recuerda la Virgen de la Puerta, y mucho más Nuestra Señora de Suntur Huasi, la parte que ella tomó en su cristianización, como en el caso del famoso santuario de las orillas del Titicaca; la devoción que a su Madre Santísima profesaron vuestros Santos: Santo Toribio de Mongrovejo, el gran devoto de Nuestra Señora de Copacabana; San Francisco Solano, el apasionado de Nuestra Señora de los Ángeles; Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres, formados en el amor de Nuestra Señora del Rosario (212).
(212) San Marín de Porres, nació en Lima, en 1569. Entrado como lego en el convento de dominicos de su ciudad natal, se distinguió por su humildad y amor a los enfermos, junto con una gran piedad (+1639). Fue beatificado por Gregorio XVI en 1836.
San Juan Masías, el enamorado de Nuestra Señora de Belén (213).
(213) San Juan Masías, extremeño, pasó al Nuevo Mundo como mercader. A los treinta, y siete años (1622), recibió en Lima el hábito de lego dominico. Llevó una vida de gran humildad y obediencia, en la portería de la casa. Allí recibió varias veces la visita de la Virgen de Belén. Murió, lleno de virtudes y milagros, en 1645, y Gregorio XVI en 1840 le elevó al honor de los altares.
La serie interminable y brillantísima de santuarios marianos, que desde las tierras bajas de Arequipa, con su Candelaria de Caima—del Callao, con su Virgen del Carmen, y de la misma Lima, con sus famosos templos del Rosario y de la Merced—, va subiendo hasta las tierras altas del Cuzco con su Virgen de la Soledad o de Copacabana, que mereció ser cantada por la lira insigne de Calderón de la Barca”.
(Radiomensaje al Congreso Eucarístico y Mariano Nacional del Perú, 12-XII-1954).
18 lunes Mar 2019
Posted in Mostacicas
Don Manuel
* La igualdad de la Revolución Francesa fue la de la guillotina.
* Quien se acostumbra a vivir en la mediocridad, ha renunciado a la santidad.
* Con las votaciones democratistas, triunfa el voluntarismo, el irracionalismo y el ateísmo.
* El superficial y mediocre, aunque cometa errores y barbaridades nunca pide perdón.
* No ha habido tanta cobardía en la Iglesia como en nuestros tiempos. La llaman tolerancia.
* La Iglesia hace veinte siglos que salió de Jerusalén y ahora está en todos los continentes.
* Si la política democratista es alcanzar el poder. Pueden irse todos a cultivar mermeladas.
17 domingo Mar 2019
Posted in Artículos - Contracorriente
Teresa del Niño Jesús aparece con las manos vacías: fortuna, honor, influencia, eficacia temporal, nada le atrae, nada la retiene, sino sólo Dios y su Reino. Pero en desquite, el Señor la introduce en su casa, le confía sus secretos; Él le ha revelado todas estas cosas que encubre a los sabios y poderosos. Y ahora, después de haber vivido silenciosa y oculta, he aquí que habla, he aquí que se dirige a toda la humanidad, a los ricos y a los pobres, a los grandes y a los humildes, y les dice con Cristo: “Entrad por la puerta estrecha…”
La puerta, estrecha en verdad, pero accesible a todos, es la de la humildad.
Teresa del Niño Jesús, que por ella entró en el Paraíso, se mantiene en el umbral, los brazos cargados de rosas, y muestra su “caminito de infancia”.
Radiomensaje de Pío XII, julio de 1954
17 domingo Mar 2019
Posted in Oraciones
Oración para empezar todos los días
Corazón divino de mi amado Jesús, en quien toda la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias, concédeme un corazón semejante al tuyo, y la gracia que te pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, tu sagrado culto y bien de mi alma. Amén.
Oración particular para el día primero
Corazón sacratísimo de Jesús, que con ferventísimos deseos y ardentísimo amor, deseas corregir y desterrar la sequedad y tibieza de nuestros corazones, inflama y consume las maldades e imperfecciones del mío, para que se abrase en tu amor. Dame la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra ti, oh amantísimo Corazón, y la que te pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto tuyo y bien de mi alma.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Oración particular para el día segundo
Corazón de Jesús, celestial puerta por donde nos llegamos a Dios y Dios viene a nosotros, dígnate atender a nuestros deseos para que, entrando por ti a vuestro Eterno Padre, recibamos sus bendiciones y copiosas gracias para amarte. Dame la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra ti, ¡oh amante Corazón!, y la que te pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto tuyo y bien de mi alma. Amén.
Oración particular para el día tercero
Corazón de Jesús, camino para la mansión eterna y fuente de aguas vivas, concédeme que siga tus sendas para la perfección y para el Cielo, y que beba de ti el agua de la verdadera virtud, que apaga la sed de todas las cosas temporales. Dame la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra ti, ¡oh amante Corazón!, y la que te pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto tuyo y bien de mi alma. Amén.
Oración particular para el día cuarto
Corazón de Jesús, en quien resplandece toda la perfección, concédeme que yo pueda contemplarte perfectamente, para que aspire a formar mi corazón a semejanza del tuyo, en la oración, en la acción y en todos mis pensamientos, palabras y obras. Dame la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra ti, ¡oh amante Corazón!, y la que te pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto tuyo y bien de mi alma. Amén.
Oración particular para el día quinto
Corazón de Jesús, órgano de la Trinidad, por quien se perfeccionan todas nuestras obras, yo te ofrezco las mías, aunque tan imperfectas, para que suplas tú mi negligencia y puedan aparecer agradables ante el divino acatamiento. Dame la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra ti, ¡oh amante Corazón!, y la que te pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto tuyo y bien de mi alma. Amén.
Oración particular para el día sexto
Corazón de Jesús, templo sagrado donde me invitas a habitar con toda mi alma, potencias y sentidos, te doy gracias por este templo de la paz, donde descansaré eternamente. Dame la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra ti, ¡oh amante Corazón!, y la que te pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto tuyo y bien de mi alma. Amén.
Oración particular para el día séptimo
Corazón de Jesús, divino propiciatorio, por el cual ofreció el Eterno Padre, que oiría siempre nuestras oraciones, diciendo: «Pídeme por el Corazón de mi amantísimo Hijo Jesús; por este Corazón te oiré, y alcanzarás cuanto me pidas». Presento sobre ti a tu Eterno Padre todas mis peticiones, para conseguir el fruto que deseo. Dame la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra ti, oh amante Corazón, y la que te pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto tuyo y bien de mi alma. Amén.
Oración particular para el día octavo.
Corazón de Jesús, inflamado en el amor de los hombres, yo deseo vivir siempre respirando llamas de amor divino, para que te corresponda con amor y obsequio. Dame la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra ti, ¡oh amante Corazón!, y la que te pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto tuyo y bien de mi alma. Amén.
Oración particular para el día noveno.
Corazón de Jesús, que para ablandar nuestra dureza y hacer más patente el amor, quisiste presentarte con la cruz, corona de espinas y herida de la lanza, dame la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra ti y corresponda agradecido a tu amor, y la que te pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto tuyo y bien de mi alma. Amén.
Oración de todos los días al Padre Eterno
Padre eterno, por medio del Corazón de Jesús, mi vida, mi verdad y mi camino, llego a tu majestad; por medio de este adorable Corazón, te adoro por todos los que no te adoran; te amo por todos los que no te aman; te conozco por todos los que, voluntariamente ciegos, no quieren conocerte. Por este divinísimo Corazón deseo satisfacer a tu majestad todas las obligaciones que hacia tí tienen todos los hombres; te ofrezco todas las almas redimidas con la preciosa sangre de tu divino Hijo, y te pido humildemente la conversión de todas por el mismo suavísimo Corazón. No permitas que sea por más tiempo ignorado de ellas mi amado Jesús; haz que vivan por Jesús, que murió por todas. Presento también a tu majestad, sobre este santísimo Corazón, a tus siervos, mis amigos, y te pido los llenes de su espíritu, para que, siendo su protector el mismo divino Corazón, merezcan estar contigo eternamente. Amén.
Petición.
Oración final para todos los días de la novena
¡Oh Corazón de Jesús, dignísimo de la adoración de los hombres y de los ángeles! ¡Oh Corazón inefable y verdaderamente amable, digno de ser adorado con infinitas alabanzas, por ser fuente de todos los bienes, por ser origen de todas las virtudes, por ser el objeto en quien más se agrada toda la Santísima Trinidad entre todas las criaturas! ¡Oh Corazón de Jesús! Yo te adoro con todo el ardor de mi pobre corazón, te alabo y te ofrezco las alabanzas de toda la corte celestial y todas las que te puede dar el Corazón de tu Madre Santísima. Amén.
Antífona
Mi corazón sufre improperios y miserias; he estado esperando alguno que se contriste conmigo y no hay ninguno; alguno que me consuele y no viene nadie.
V. Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón.
R. Y hallaréis paz para vuestras almas.
Oración
Señor nuestro Jesucristo, que, por un beneficio singular de tu amor, te has dignado revelar a la Iglesia, tu Esposa, las inefables riquezas de tu Corazón, concédenos propicio que nuestros corazones merezcan enriquecerse con las gracias celestiales que manan de esa fuente. Señor que vives y reinas, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.