Padre Martínez Cano, m.C.R.

Sangre de Cristo* El niño que aprende a caminar cogido de la mano de su padre y de su madre es más libre, se realiza mejor que el niño que se deja a su libre arbitrio.

* La Ley divina es la voluntad de Dios. Lo que Dios quiere para mí. Debo cumplirlo con gozo y alegría. Si no, la cumpliré a regañadientes y con amargura.

* He bautizado a una niña de dos años. Espectáculo del Cielo y de la tierra. La niña saltaba de alegría. Sus padres y familiares reventaban de gozo al verla.

* Tengo para mí, que a Bruno le espera una morada celestial extraordinaria. Que el Señor le mantenga en su fortaleza y la Virgen lo proteja de sus enemigos.

* Dios es infinitamente libre pero no puede hacer un círculo cuadrado. La libertad es un don que Dios nos da  para hacer el bien y vivir en la realidad, en la verdad.

* No pongamos nuestro foco de atención en los defectos y pecados de los demás. Recemos. Especialmente para que se conviertan los pecadores y los enemigos de la Iglesia de Cristo.

* “El poder público tiene la facultad de privar de la vida al delincuente sentenciado en expiación de su delito después que este se despojó de su derecho a la vida” (Pío XII). Respetemos al poder público justo.