Fray Guido Casillo OP

San Pío VInsigne San Pio V, que has sido digno de ser llamado Espada de San Miguel Arcángel, a Vos recurrimos en estos tiempos de apostasía de la fe que parecen los últimos de la Iglesia Militante, necesitamos como otrora cruzados aguerridos que tengan en el corazón el Santo Sacrificio del Altar, como yelmo de sus cabezas la Suma Teológica, como arma el Santo Rosario de la Auxiliadora de los Cristianos y por estandarte la perenne Tradición de la Iglesia.

Ilustrísimo San Pio V, Vos que siendo fraile de la ínclita Orden de Santo Domingo fuiste un santo inquisidor, intercede por nosotros para que, llenos del celo de Dios, odiemos el pecado y amemos a los pecadores. Haz que sepamos juzgar al mundo como dice San Pablo y que no caigamos en juicios temerarios como nos advierte Cristo al decir ¡No juzguéis!

Doctísimo San Pio V, enséñanos a amar y practicar la obra de misericordia más grande que es trasmitir la perenne Doctrina Católica, la única Verdad que nos Salva de la condenación eterna a la cual nos lleva el pecado cuando seguimos las tentaciones de nuestros tres enemigos, nuestra naturaleza caída, la idolatría del mundo y los engaños de las huestes satánicas.

Sapientísimo Pastor Supremo San Pio V, Vos que procuraste que los sacerdotes atesoren en su inteligencia la doctrina de Santo Tomas de Aquino nombrándolo Doctor Universal y diste a todos los fieles tu Catecismo como arsenal contra la herejía luterana, no permitas que hoy el modernismo les haga creer a unos y a otros que la doctrina cambia rechazando así a Jesucristo que es “el mismo ayer como hoy y para siempre”.

Angélico San Pio V, que has legado a tus sucesores la vestidura blanca de tu hábito, ruega por los sacerdotes en estos tiempos en que la lujuria y sodomía tiene esclavizados a tantos. Desenvaina tu espada para castigar a los que no se convierten para que así los sacerdotes resplandezcan en la tierra como Cristo, siendo varones, célibes y santos.

Devotísimo San Pio V, que has convocado una cruzada contra la invasión islamita de Europa haciendo confesar y rezar el Rosario a todos los soldados y lograste una victoria milagrosa de Nuestra Señora de Santo Rosario. Hoy recurrimos a ti para que intercedas y tomemos tu ejemplo en la invasión mucho más grave de Europa y el mundo entero ya no solo de la herejía mahometana, sino también del sionismo y de sectas pseudocristianas; así también hoy recurrimos a ti para que intercedas y tomemos tu ejemplo en la invasión dentro de la Iglesia del “ateísmo científico, el materialismo dialéctico, el racionalismo, el laicismo, y la masonería, madre común de todas ellas”.

Piadosísimo San Pio V, que codificaste la Liturgia de la Santa Misa conservando todos los Misales antiguos como el de nuestra Orden, intercede hoy para que nuestros obispos y sacerdotes abandonen esa estrechez de mente que no permite que brille toda la belleza de los muchos Ritos de la Santa Iglesia. Ruega por los Sacerdotes para que uniéndose piadosamente al Santo Sacrificio del Altar sean causa de santificación de muchos.

Santísimo Vicario de Cristo, si el primer Papa fue corregido severamente por tener su pensamiento en el mundo y no en Dios y necesitó una fuerte reprensión de San Pablo porque permitía la herejía judaizante, ¿qué será de los papas de los tiempos finales si son zarandeados por Satanás como Cristo predijo a Pedro?

Te pedimos por el que hoy es sucesor de Pedro para que nos apaciente con la sabiduría, claridad y firmeza del que es la Verdad y Único Pastor de nuestras almas, Cristo Nuestro Señor.    Amén.