Isabel

Ley natural y virtud

María y el Niño Jesús dormiendoLa ley natural para santo Tomás no es el único principio de los actos humanos. Ellos también dependen de la virtud. En esto tiene razón Adela Cortina cuando señala que la convivencia humana no es posible sin que los hombres posean ciertas características o hábitos. Esos hábitos, que podemos llamar francamente virtudes, a la vez que perfeccionan las actividades correspondientes, son también su fin, pues corresponden al desarrollo y despliegue de lo que identifica una vida humana. (José Luis Widow Lira – VERBO)

La doctrina del matrimonio

La doctrina del matrimonio sacramental está espléndidamente iluminada por toda la tradición cristiana. Destacamos las grandes encíclicas “Arcanum divinae Sapientiae”, de León XIII, y la “Casti connubii”, de Pío XI. Pero Juan XXIII reafirmaba en la “Pacem in terris”: “Por lo que toca a la familia, la cual se funda en el matrimonio libremente contraído, uno e indisoluble, es necesario considerarla como la semilla primera y natural de la sociedad humana…” (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Instituciones sociales naturales

Por todo ello, vuelve a ser necesario que también los gobiernos municipales y comarcales emerjan de la representación que el resto de instituciones sociales naturales (familia, gremio) le deseen otorgar, y no de un programa político impuesto por una jerarquía ajena a dichas instituciones. (Javier de Miguel – VERBO)

Padre de las misericordias (104)

Por eso, nos dice el Señor, que a veces suele fingir que nos envía castigos. Para que nos enmendemos y podamos preservarnos de la pena que llevamos merecida. Dice San Pablo que Dios con quien quiere usa de misericordia y endurece al que quiere. Sobre este pasaje San Bernardo dice que Dios respecto de sí quisiera salvarnos, mas nosotros le ponemos en la precisión de condenarnos. Se llama a sí mismo Padre de las misericordias, no de las venganzas; los motivos de su piedad los saca de sí mismo; los de sus venganzas, lo toma de nosotros. (Jaime Solá Grané)

La mujer

Edith Stein

Quien ha llegado a esta libre altura y a esta amplia mirada, ha alcanzado lo que habitualmente se llama “felicidad”. Puede ser que tenga que luchar duramente por su existencia externa, puede carecer del sostén de una cálida vida familiar o de una sociedad adecuada que humanamente lo sostiene y apoya, pero no podrá ya nunca estar solo ni ser infeliz.

El Falangismo

El falangismo fue, así, la consecuencia de “una juventud exasperada que vio una crisis mundial y que sentimentalmente desgajada de su condición burguesa sintió el aguijonazo de un proletariado militante”. “Ser joven fue para ellos -continuaba Mainer en pleno pathos sesentayochista- un pasaporte de validez universal; de esta forma, se aglutinaron en fórmulas de rebelión tan diversas como los movimientos literarios de vanguardia o las primeras formas de asociación estudiantil”. “Creían también en la cultura, término en que, para ellos, confluían oscuros intereses de clase y altruistas consideraciones humanistas”. (Pedro Carlos González Cuevas – RAZÓN ESPAÑOLA)

Deformar el Evangelio

“No se trata de flexibilizar los requisitos del Evangelio o de cambiar la doctrina ele Jesús y los Apóstoles en función de modas pasajeras, sino más bien de plantearnos un desafío a nosotros mismos respecto a cómo vivimos el Evangelio de Jesús y el dogma actual”. Más adelante denuncia el grave fracaso referente a la comprensión de la misericordia, que se evidencia en la forma en que la Relatio post disceptationem del último Sínodo sobre la Familia de octubre 2014 trata el problema de la homosexualidad. Más adelante observa que Dios, antes de volcar sobre nosotros Su misericordia, exige verdad, justicia y arrepentimiento. (Ignacio Barreiro – VERBO)