Pablo

23 años

San José - Niño Jesús - San Juan BautistaEn círculos periodísticos no está bien visto hablar de aborto. Vamos, que este artículo provocará un sentir general parecido a este. “Ya está Hispanidad dando el coñazo con el aborto”. Muy cierto, llevamos 23 años dando la palmada en defensa de la persona más inocente indefensa, 23 años insistiendo en el mayor drama de nuestros días, el desprecio por la vida humana y la cobardía de atentar contra el ser humano más inocente y más indefenso: el concebido y no nacido. Y vamos a seguir haciéndolo. (HISPANIDAD)

El padre Solá habla del demonio (48)

Aparte de esto sólo diré dos palabras de la cuestión satánica, sobre la cuestión satánica que hay ahora. Es preocupante, es muy preocupante en la Iglesia la cuestión de las misas satánicas y de los hechos satánicos que ocurren. Les leeré una estadística, unos datos de las personas que han dado su nombre a sectas satánicas, asisten y practican las misas satánicas, gritos satánicos, etc. En Londres hay 60.000 adoradores del diablo; en Turín 40.000; en San Francisco de California 20.000; en Chicago 10.000; en Roma más de 2 .000; en toda Italia hay de 60.000 a 70.000; y en todo el mundo se calcula que son entre 700.000 y 1.000.000, de personas que dan culto al diablo. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)

Pudor y castidad  (132)

Según la fe, ateísmo este desorden que constatamos dolorosamente, no se origina en la naturaleza del hombre y de la mujer, ni en la naturaleza de sus relaciones, sino en el pecado. El primer pecado (el pecado original), ruptura con Dios, tiene como consecuencia primera la ruptura de la comunión original entre el hombre y la mujer. Sus relaciones quedan distorsionadas por agravios recíprocos (Gén 3, 12), su atractivo mutuo, don propio del Creador (2, 22), se cambia en relaciones de dominio y de concupiscencia (3, 16); la hermosa vocación del hombre y de la mujer de ser fecundos, de multiplicarse y someter la tierra (1, 28) queda sometida a los dolores del parto y los esfuerzos de ganar el pan (3, 16-19). (José María Iraburu)

“La mística Ciudad de Dios”

Y lo que a Dios corresponde por naturaleza, a María conviene por gracia como Su madre. Así, Sor María Jesús de Agreda llama a Nuestra Señora “la mística Ciudad de Dios”, autorizándonos a pensar en Ella como la plaza fuerte donde el corazón halla reposo, albergue y muralla; es refugio seguro contra todo enemigo y que colma todo anhelo a quien ha librado el buen combate de la fe. Esta simbología está presente en el periplo del héroe de la literatura medieval, en cuya concepción femenina la imagen de María Santísima ofrecía un modelo inequívoco, que hoy es reemplazado por una meretriz ”liberada” tanto de la familia como de la fe, bajo los dictados de la Revolución. (María Virginia)

La “opción armada”

La “opción armada” era plenamente válida como legítima defensa en última instancia si se trataba de hacer frente a un gobierno totalmente sectario y decidido a hacer realidad su objetivo de erradicar la religión del alma humana. La lección de los heroicos católicos mexicanos no fue olvidada. (Javier Navascués Pérez)

Justificar las bondades del divorcio

Hay quien pretende negar la evidencia para justificar las bondades de los divorcios, pero la realidad es la que es. Los malos tratos, la violencia doméstica, las depresiones, los trastornos de ansiedad son la consecuencia lógica de unas personas que no conocen a Dios ni saben lo que es el amor de verdad. Si viviéramos como Dios manda (literalmente), si supiéramos amar de verdad, si cumpliéramos los Mandamientos de la Ley de Dios, esas cosas no ocurrirían. Porque entonces construiríamos nuestras vidas y nuestras familias sobre roca (que es Cristo) y por muchas calamidades que nos ocurrieran, la gracia de Dios siempre nos sostendría (de hecho nos sostiene). (Pedro L. Llera)

“Socialismo ateo”

El “materialismo científico” y el “socialismo ateo” no podían quedarse en una mera afirmación teórica de “la muerte de Dios”, sino que había que llevarla a la práctica, empezando por escenificarla. De ahí los tiros al cielo. Y también tenían que intentar vendernos la burra de que la religión es “el opio del pueblo”. Porque se ve clarísimo que donde impera la religión católica las gentes viven infinitamente peor que en los “paraísos” comunistas: son tan descerebrados que se llaman a sí mismos “paraíso”, término eminentemente laico y antidios donde los haya. Pues eso. Y “al revés te lo digo para que me entiendas, Juana”. (Julián Jarabo Ruiz – AVE MARÍA)