Montserrat

La Revolución no triunfan en sociedades fuertes

Niño rezando el RosarioLa Revolución francesa y la revolución comunista demuestran que la revolución puede derrotar sociedades que han sido erosionadas tanto por fuerzas externas como por un proceso de corrupción interna y por la incapacidad de sus dirigentes. El proceso revolucionario jamás tiene posibilidades de éxito contra sociedades fuertes que están ancladas en valores permanentes y que tienen buenos dirigentes. (Mons. Ignacio Barreiro Carámbula – Verbo)

Todo para la izquierda

Esta función “progresista”, asumida resignadamente al desistir de la función revolucionaria, ha sido coronada por el éxito. Toda la vida intelectual y moral, todas las actividades culturales han de estar orientadas hacia la izquierda en mayor o menor medida o estar dentro de un “marco constitucional” cuya única apertura, como es sabido, está a la izquierda. El Partido, “moderno Príncipe”, se conforma con la dirección espiritual de la sociedad totalitaria, y, aunque diga hacerlo en nombre de la revolución, lo hace por cuenta del progresismo.  (Aquilino Duque – Razón Española)

Agregado arbitrario

Por eso no querernos que sean las Cortes formadas por aquel cuerpo electoral, del cual decía ya Donoso Cortés que era un agregado arbitrario y confuso, que se formaba a una señal convenida y se desvanecía a otra señal, quedando sus miembros dispersos hasta que sonaba de nuevo la voz que les ordenaba juntarse. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Majestad de Dios

Al entrar en la capilla, la Majestad de Dios me envolvió otra vez, me sentía sumergida totalmente en Dios, toda sumergida en Él y penetrada, viendo cuánto el Padre Celestial nos ama. Oh, qué gran felicidad llena mi alma por el conocimiento de Dios, de la vida de Dios. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

El hombre es por naturaleza sociable y político

Si el hombre es por naturaleza sociable y político, la comunidad política es natural y no un artificio inventado por los hombres; luego la hipótesis de un estado de naturaleza apolítico, que abre la alternativa a la construcción del artefacto llamado Estado, es falsa por irreal, esto es, por no partir de la realidad óptica del ente que es el hombre. En todo caso, lo mejor que obtendríamos de esta falsedad moderna es una “alianza”, no una comunidad política, según Aristóteles lo advirtió, es decir, un tipo de asociación contingente al servicio de cualquier fin elegido.  (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Capacidad de fundar

La personalidad del hombre se acrecienta en medida directamente proporcional a su capacidad de fundar modos superiores, complejos, de unidad con las entidades valiosas del entorno. La vinculación participativa con estas realidades exige generosidad, aceptación de las exigencias que ellas plantean, actitud dialógica, paciente, disponible, renuncia a la voluntad de manipulación y dominio. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Reprimirlos y castigarlos

Lo es en orden al bien ajeno, cuando por librar a los prójimos del contagio de un error desenmascara a sus autores y fautores, los llama con sus verdaderos nombres de malos y malvados, los hace aborrecibles y despreciables como deben ser, los denuncia a la execración común, y si es posible, al celo de la fuerza social encargada de reprimirlos y castigarlos. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)