Pablo

Regímenes políticos

Preciosa sangre de Cristo - CustodiaSegún la división aristotélica clásica, retomada por la escolástica, existen básicamente tres tipos de regímenes políticos: monarquía (el gobierno de uno) aristocracia (el gobierno de los mejores) y república (el gobierno popular). (Bruno Moreno Ramos – RAZÓN ESPAÑOLA)

El divorcio no es un progreso

El divorcio está admitido prácticamente en todas las legislaciones: señal que responde a un derecho de la persona humana. -No, el que esté admitido en las legislaciones no importa ninguna señal de progreso. Es una regresión bárbara. Es negar que las personas son hombres y mujeres. Es tragarse aquello que dice Sartre: “No existe la naturaleza humana, porque no existe un Dios que la haya podido bosquejar”. Entonces, los hombres quedan reducidos a la medida animal, instintiva, absurda. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

La naturaleza humana no cambia

Para contrarrestar esta tendencia debemos recalcar los elementos de continuidad en la condición humana, el hecho de que el hombre tiene una sed permanente de los mismos valores universales y que es atacado por las mismas angustias constantes, dondequiera se encuentre y cualquiera sea el período histórico en que le toque vivir. La realidad accidental puede cambiar, pero la sustancia de la condición humana sigue siendo la misma, o sea que la naturaleza humana no cambia. (Mons. Ignacio Barreiro Carámbula – Verbo)

Las necesidades de los pueblos

Consecuencia de esas funciones son la exposición de las necesidades de los pueblos, y la petición de sus remedios, ya por disposiciones particulares o por leyes, y el que no sea impuesta ninguna contribución ni cambiada ninguna ley fundamental sin previo consentimiento; prerrogativas de que se ha hablado antes, y que, con otras menos importantes y la del juramento mutuo al comenzar el reinado, de una u otra manera han existido siempre en las antiguas Cortes españolas cuando llegaron a tener algún desarrollo. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

La crisis social

Igual que la crisis económica actuó como desencadenante de una crisis económica de origen político y con consecuencias políticas, la crisis política e institucional apenas acierta a encubrir una profunda crisis social. Pues es en la entraña de la comunidad de los hombres donde la política contemporánea ha causado una herida profunda. (Miguel Ayuso – VERBO)

Formas enguantadas

Hay otra razón además. La propaganda y apologética popular (y siempre es popular la religiosa) no puede guardar las formas enguantadas y sobrias de la academia y de la escuela. No se convence al pueblo sino hablándole al corazón y a la imaginación, y éstos sólo se emocionan con la literatura calurosa y encendida y apasionada. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Vivimos un tiempo acelerado

Vivimos un tiempo acelerado. Individuos aislados, egos superlativos, inconscientes deslizamientos hacia la pura satisfacción de imperativos personales y materiales. Y rápidamente. Pensamos en nosotros y por nosotros mismos, incluso, y sobre todo, cuando nuestra intención, nuestro anhelo original y declarado fue exactamente el opuesto. Anhelo que a menudo nos sigue llenando la boca, pero cada vez menos la vida, y por ende el corazón. Hipertrofia del individuo, de lo tangible y del hoy, propia de esta postmodemidad incluso en quienes se creen inmunes a ella, hiriente siempre a poco que uno lo vea con distancia, pero tentadora de hecho una y otra vez. (Pascual Tamburri – RAZÓN ESPAÑOLA)