Inmaculado Corazón de María

Oración rezada al concluir la Santa Misa en el Santuario del Sagrado Corazón de Jesús, en el Cerro de los Ángeles, ante la imagen de la Patrona de la ciudad y diócesis de Getafe, Nuestra Señora de los Ángeles, en la vigilia de la Inmaculada, el 7 de diciembre de 2018, primer viernes de mes.

La oración estuvo presidida por el obispo de Getafe, don Ginés García Beltrán, acompañado por su obispo auxiliar y numerosos sacerdotes. Tras esta oración de consagración, más de mil fieles, particulares y familias completas, se consagraron al Corazón Inmaculado de María utilizando la oración de San Luis María Griñón de Montfort.    

Antes de que el soldado traspasara con su lanza el costado de tu hijo Jesús,
fuiste entregada como Madre al discípulo amado, y, en él, a toda la Iglesia.
Desde entonces, los hijos de la Iglesia acudimos confiados
a tu protección materna, experimentando en tu regazo
el amor infinito del Padre, revelado en el corazón humano
del Verbo encarnado, por el don del Espíritu Santo.
Cuando nos disponemos a renovar la consagración de España
al Corazón de Jesús, la diócesis de Getafe,
que se gloría de tenerte por Madre y Patrona
invocándote como Virgen y Reina de los Ángeles,
acude a Ti para consagrarse a tu Corazón Inmaculado.
Madre de la Iglesia, de los hombres y los pueblos,
tú que conoces nuestros sufrimientos y esperanzas,
tú que sientes maternalmente las luchas entre la luz
y las tinieblas que golpean nuestro mundo,
acoge las súplicas que te dirigimos y abraza con amor materno nuestra diócesis,
que te confiamos y consagramos a tu Inmaculado Corazón.
Esposa del Espíritu Santo,
alcánzanos el don inestimable de la transformación en Cristo.
Por la misma potencia del Espíritu que,
extendiendo su sombra sobre Ti, te hizo Madre del Salvador,
ayúdanos para que Cristo, tu Hijo, nazca también en nosotros,
y de este modo nuestra diócesis se vea siempre renovada por la santidad de sus fieles.
Madre del Redentor,
cuando la Iglesia nos llama por la voz del Sucesor de Pedro
a impulsar una nueva etapa evangelizadora,
ayúdanos con tu poderosa intercesión a salir valerosos
al encuentro de las heridas de nuestros contemporáneos
para llevar a todos el bálsamo de la misericordia
que brota del Corazón traspasado de tu Hijo.
Abogada y Mediadora de la gracia,
tú que estás unida de forma singular a tu Hijo Jesucristo,
el único Mediador y Salvador de todos los hombres,
pide para nosotros un corazón completamente renovado
que ame a Dios con todas sus fuerzas
y sirva a nuestros hermanos como tú lo hiciste.
Madre nuestra,
presérvanos con tu pureza,
custódianos con tu humildad,
rodéanos con tu amor maternal.
Ven en nuestra ayuda y líbranos de todos los peligros que nos acechan.
Con este acto de ofrecimiento y consagración,
queremos acogerte de un modo más profundo y radical,
para siempre y totalmente en nuestra diócesis de Getafe.
Que la palabra que pronunciaste en las bodas de Caná:
“Haced lo que Él os diga”,
orienten siempre nuestros pasos
y nos acerquen cada día más al Sagrado Corazón de Jesús,
símbolo del amor misericordioso de nuestro Salvador.
Custodia nuestra vida entre tus brazos:
bendice y refuerza todo deseo de bien;
reaviva y alimenta la fe;
sostén e ilumina la esperanza;
enciende y anima la caridad;
guíanos por el camino de la santidad.
Enséñanos tu mismo amor de predilección por los pequeños y los pobres,
por los excluidos y los que sufren, por los pecadores y los extraviados de corazón:
congrega a todos bajo tu protección y entrégalos a todos a tu Hijo querido,
Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
V./ Nada sin María.
R./ Todo con Ella.