Papa Francisco con el báculo

Sánchez pretende repetir hoy el robo a la Iglesia perpetrado por sus ancestros, los progresistas Mendizábal y Madoz, en el XIX.

Eulogio López

Y naturalmente, el muy progre diario “El País”, jalea las inmatriculaciones, un bis de la decimonónica desamortización eclesiástica.

No digo yo que el diario El País y el Gobierno Sánchez se comporten como auténticos sinvergüenzas en materia de inmatriculaciones. Es decir, en materia de la nueva desamortización eclesiástica que prepara el PSOE. Y que recuerda mucho a la sinvergonzada de Mendizábal y Madoz. Pero no digo yo que la revisión de las inmatriculaciones que pretende el PSOE y jalea El País sean cosa de sinvergüenzas: ¡Líbreme Dios! Yo sólo digo que se parece mucho a la sinvergüenzada de los señores Mendizábal y Madoz, en la década de los treinta y los cincuenta del pasado siglo XIX, un verdadero latrocinio del Estado a la Iglesia, perpetrado por los dos ministros citados en beneficio del Estado, poco, de los ricos, mucho y, pasando de lo general a lo particular, de los propios Mendizábal y Madoz. Por cierto, el primer y más solvente especialista en desamortización eclesiástica del siglo XIX es el catedrático de Historia contemporánea de la Universidad de Alcalá, Javier Paredes, y ya ha dejado en estas pantallas algún retazo del carácter de la desamortización del XIX y de la inmatriculaciones sanchistas del XXI: no es más que odio a Dios y robo a la Iglesia

(HISPANIDAD)