Juan Pablo II - Perdonando a quien le disparó

Arzobispo Jesús Sánchez Montes

“Tenemos una comparecencia cotidiana, no cuando están cerrando una empresa donde quedan 120 familias al paro, sino una comparecencia cotidiana que se ejerce en la Cocina Económica o en las Esclavas de la calle Uría, donde voy a servir cenas o dar desayunos a nuestros sin techo, que viven y duermen en la calle… Ellos no llaman a las puertas de los partidos políticos, de los sindicatos ni de los ayuntamientos, pero sí a las puertas de las parroquias y de los lugares donde hemos organizado que puedan desayunar, comer y cenar y, en la medida que podemos, que tengan un techo. La Iglesia es esto, no es otra cosa. Y si la Iglesia no es esto, ha dejado de ser Iglesia”.