
Publicado por manuelmartinezcano | Filed under Oraciones
24 lunes Feb 2020
24 lunes Feb 2020
Posted in Hispanoamérica. La verdad
Una Epopeya misionera
Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R
Hispanoamérica, “unida a la sombra de la Cruz y al amparo de la verdad”, aportará un elemento más a la paz universal (3)
A un grupo de pueblos de la Hispanidad, unidos por razones circunstanciales, hablaba Pío XII de “ejemplar hermandad de naciones que tienen un vínculo común”. Se ve a las claras que el Papa favorece todo lo que es unión, porque sabe que es fuerza constructiva. Con tal, a no dudarlo, que se trate de unión en la Verdad católica, donde únicamente se puede encontrar auténtica fraternidad, como él mismo añade.
“Con vosotros están vuestros hermanos venezolanos…, hijos todos de un país de recursos inagotables, de juventud pujante y de un gran porvenir, que dependerá no poco de la parte que en su organización política, intelectual, económica y social se conceda a los eternos principios de la verdad cristiana, siempre presentes en todos los momentos de vuestra historia.
Y con nuestros amadísimos hijos venezolanos, los de Colombia y Perú, los de Bolivia, Ecuador y Panamá, en ejemplar hermandad de naciones que tienen un vínculo común; y con vosotros, las naciones bolivarianas, los representantes de otras muchas europeas y americanas, de la vieja Madre Patria, unidos todos ante un altar, como si quisierais proclamar que solamente ahí es posible una auténtica fraternidad”.
(Radiomensaje al II Congreso Eucarístico Bolivariano, 16-XII-1956).
Pío XII no perdía ocasión de inculcar la licitud y aun la conveniencia de esta solidaridad entre países hermanos. Solidaridad que la misma naturaleza y los hechos providenciales de la Historia han fundamentado, y que, como natural y humana, si está bien orientada, no puede ser sino buena, santa y bendecida por Dios. “Santa y justa hermandad” la llamada el Pontífice en una casual circunstancia en que tuvo ocasión de hablar a diferentes grupos venidos de España y América, y reunidos para escuchar la palabra del Pastor Supremo de la Iglesia.
“Estáis presentes también los peregrinos venidos de España, los hijos de ese pueblo, cuya fe y cuyo fervor se diría que el nuevo Beato ha mirado desde el Cielo con predilección especial, premiándole con numerosas gracias, dos de las cuales son precisamente las que han servido para glorificarle, verificadas en las afortunadas personas de dos buenos hermanos españoles…
Y al lado vuestro, en justa y santa hermandad de apellidos, de lengua y de fe, saludamos igualmente a los peregrinos hispanoamericanos, hijos también de jóvenes pueblos cristianos, esperanza de la civilización y de la Iglesia”.
(A los peregrinos hispanoamericanos que asistieron a la beatificación del Hermano Benildo, 5-IV-1948).
24 lunes Feb 2020
Posted in Mostacicas
Don Manuel
* Sin Dios, no se puede explicar que es el hombre.
* El Cielo es un eterno presente de paz, alegría y amor.
* Detrás de todas las revoluciones está el odio de Satanás.
* El transhumanismo es una ideología intrínsecamente inhumana.
* El hombre-creador es una locura moderna. Otro engaño del diablo.
* El aborto es lo peor para la mujer. Las feministas extremistas dicen lo contrario.
* Los santos nos dicen que para escuchar la voz de Dios debemos guardar silencio interior.
* Estoy leyendo «La pérdida de España» del historiador Alberto Bárcena. Hará mucho bien a quienes lo lean. Ha escrito «Iglesia y Masonería. Las dos ciudades».
23 domingo Feb 2020
23 domingo Feb 2020
Posted in Artículos - Contracorriente

Francisco Canals (+)
Existe una relación entre la desaparición del principio de autoridad, la manifestación del misterio de anomia, con lo que proponíamos en capítulos anteriores. San Ignacio dice que el demonio, que actúa sobre todos los reinos y provincias, arrastra a los hombres, por la riqueza y la vanagloria, a la soberbia y de ella a todos los vicios. Según Santo Tomás, la soberbia es un pecado que agrava todo pecado. Un pecado grave en quien no es soberbio es menos grave que en el hombre soberbio. El pecado se agrava cuando tiende a la obstinación, al encallecimiento del que resiste al Espíritu Santo, cuando es ejercido soberbiamente. Los pecados graves o mortales, si son por falta de formación, por ignorancia culpable, por debilidad, son menos graves. Todo pecado se agrava con la soberbia ¿Acaso la soberbia es en sí misma el pecado más grave? No, es más grave la infidelidad, rechazar la fe, la desesperación, el no apoyarse en la confianza en Dios. Más grave es la aversión a Dios, el odio a Dios. Lo que ocurre es que, como decía San Agustín, la soberbia es el pecado por el que el hombre puede llegar a la aversión a Dios. Sin soberbia, el hombre nunca volvería las espaldas a Dios, pecaría muchas veces y caería: setenta veces siete sería perdonado. Sin la soberbia no, quedaría sumido en el pecado, dejado definitivamente de la mano de Dios.
(CRISTIANDAD)