«Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano»
Mossèn Manel
* «Los que creen en el infierno son los que se salvan» (P. Alba).
* «En el mundo tendréis luchas; pero tener valor: Yo he vencido al mundo» (Juan 16, 29-33).
* El primero genocidio moderno ha sido el de Vendée. Territorio misionado por San Luis Mª Grignion de Montfort
* Los que mueren en gracia de Dios son felices eternamente. Los que adoran el ídolo del porvenir son peleles programados.
* Quien no hace oración tampoco hace apostolado. Santa Teresa de Jesús nos dice: «Que hagamos oración al menos un cuarto de hora cada día». Nos veremos en el Cielo.
* Ocho cristianos evangélicos murieron en el edificio de su iglesia fue incendiado junto con algunas casas durante un ataque terrorista en el estado de Kaduna, en el noroeste de Nigeria.
* La pandemia ha provocado mucho miedo en los que no tienen fe. Las verdades reveladas por Dios dan paz, alegría y gozo. La vida no termina en la muerte.
«El Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles» (Mt 16, 27)
Padre Manuel Martínez Cano, mCR.
Cristo Nuestro Señor vendrá de nuevo a la tierra rodeado de majestad al fin del mundo. Jesús lo anunció repetidas veces: «El Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles» (Mt 16, 27); «entonces aparecerá el estandarte del Hijo del Hombre en el Cielo, y se levantarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre venir sobre las nubes del Cielo con poder y majestad grande» (Lc 21, 27).
Antes de la venida triunfal de Jesús se han de cumplir los siguientes acontecimientos que predice el Nuevo Testamento: la predicación del Evangelio en todo el mundo, la apostasía universal, la conversión de los judíos, el advenimiento del Anticristo y grandes calamidades.
Jesús asegura que »será predicado el Evangelio del reino en todo el mundo, testimonio para las naciones, y entonces vendrá el fin» (Mt 24, 14); «Mirad que no os engañe nadie. Porque vendrán muchos usurpando en mi nombre y diciendo: «Yo soy el Cristo», y engañarán a muchos» (Mt 24, 4).
Jesús anunció también la apostasía universal: »Cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra?» (Lc 18, 8); San Pablo lo recordaba a los primeros cristianos: «Que nadie en modo alguno os engañe, porque antes ha de venir la apostasía, ha de manifestarse el hombre de la iniquidad, el hijo de la perdición» (2ª Tes 2, 3).
En contraste con esta apostasía casi general, se producirá la conversión de los judíos: «No quiero que ignoréis, hermanos, este misterio, no sea que presumáis de sabios: el endurecimiento parcial que sobrevino a Israel durará hasta que, entre la totalidad de los gentiles, y así todo Israel será salvo, como dice la Escritura: Vendrá de Sión el Libertador; alejará de Jacob las impiedades. Y esta será mi Alianza con ellos, cuando haya borrado sus pecados» (Rom 11, 25-27).
La venida del Anticristo aparece ya en las cartas de los Apóstoles: «Hijos míos, es la última hora. Habéis oído decir que iba a venir un Anticristo… Ese es el Anticristo, el que niega al Padre y al Hijo» (1ª Jn 18 y 22); «Entonces se manifestará el Impío, a quien el Señor destruirá con el soplo de su boca, y aniquilará con la manifestación de su Venida» (2ª Tes 2, 8).
Jesús anunció también grandes calamidades: «Oiréis también hablar de guerras y de rumores de guerras. ¡Cuidado, no os alarméis! Porque eso tiene que suceder, pero todavía no es el fin. Pues se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá en diversos lugares hambre y terremotos. Pero todo esto será el comienzo de los dolores de alumbramiento. Entonces os entregarán a la tortura y os matarán, y seréis odiados de todos los hombres por causa de mi nombre» (Mt 24, 6-9).
El Señor no quiso revelar el momento en que sucedería su segunda venida: «El Cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles en el Cielo ni el Hijo, sino sólo el Padre» (Mc 13, 32).
Lo importante no es saber el momento de la segunda venida de Jesús, sino estar preparados para ese día: »Cuanto al tiempo y a las circunstancias no hay, hermanos, para qué escribir. Sabéis bien que el día del Señor llegará como el ladrón en la noche» (1ª Tes 5, 1-2).
¡El pecado venial deliberado es una bofetada a Jesús!
9. – EL PECADO VENIAL
En el tribunal de Anás, Jesús recibe una bofetada de un siervo y en la humildad de su Corazón exclama: El pecado venial deliberado es una bofetada a Jesús; no lo pone en la cruz como el pecado mortal, pero es siempre un agravio, una injusticia, una ofensa.
¿Qué diríamos de un criado que obedeciese los mandatos del amo, pero despreciase sus deseos y sus consejos? ¿Qué diríamos de un hijo que diese una bofetada a su madre? Nosotros hacemos algo peor con Jesús cuando cometemos el pecado venial.
Nos dirigimos a ti, Oh bendito San José, nuestro protector en la tierra, como quien conoce el valor del trabajo y la respuesta a nuestro llamado. A través de tu Santa Esposa, la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y sabiendo el amor paternal que tuviste a nuestro Señor Jesús, te pedimos nos asistas en nuestras necesidades y fortalezcas en nuestros trabajos.
Por la promesa de realizar dignamente nuestras tareas diarias, líbranos de caer en el pecado, de la avaricia, de un corazón corrupto. Se tú el solícito guardián de nuestro trabajo, nuestro defensor y fortaleza contra la injusticia y el error.
Seguimos tu ejemplo y buscamos tu auxilio. Socórrenos en todos nuestros esfuerzos, para así poder obtener contigo el descanso eterno en el Cielo. Amén.
«Padre Todopoderoso que en tu bondad infinita hiciste de Isabel la Católica un modelo de jóvenes esposas, madres, líderes y jefes de gobierno, concédenos la gracia de ver tu infinita majestad glorificada en su propia canonización»
JEAN DUMONT, Historiador francés
ISABEL LA CATÓLICA, LA GRAN CRISTIANA OLVIDADA
Y una constatación
En cuanto a la constatación anunciada, hela aquí. De las precisiones que acabo de dar y de la evocación que podría hacer de otras figuras, como la de Cisneros, resulta que falta un beneficiario en la lista, de que es fiador, canónicamente, el cardenal Aponte, arzobispo de Puerto Rico, precisamente un prelado de estas Antillas nacidas a la grandeza y la integridad de la fe gracias a Isabel. Se trata de la lista de todos aquellos para quienes Isabel es su modelo, según la Oración para obtener la canonización de la Reina Isabel y su intercesión en las necesidades particulares, oración a la que el cardenal ha dado su Imprimátur para el uso privado.
ORACIÓN
«Padre Todopoderoso que en tu bondad infinita hiciste de Isabel la Católica un modelo de jóvenes esposas, madres, líderes y jefes de gobierno, concédenos la gracia de ver tu infinita majestad glorificada en su propia canonización»
Isabel no es solamente, como dice esta oración, “Un modelo para los adolescentes, las mujeres, las madres, los líderes y los jefes de gobierno”. Lo que es ya mucha gente y buena gente.
Isabel es, además, acabamos de verlo, un modelo para el clero y los religiosos. Lo que hace, señoras, señores, hermanas y padres, mejor gente aún.