San Rafael Arnáiz Barón

San Rafael Arnáiz Barón - Sólo DiosMás aún… todo eso es poco.

Dios me quiere tanto que los mismos ángeles no lo comprenden.

¡Qué grande es la misericordia de Dios! ¡Quererme a mí…, ser mi amigo…, mi hermano…, mi padre, mi maestro…, ser Dios y ser yo lo que soy!

¡Ah!, Jesús mío, no tengo papel ni pluma. ¡Qué diré!… ¿Cómo no enloquecer?… ¿Cómo es posible vivir, comer, dormir, hablar y tratar con todos? ¿Cómo es posible que aún tenga serenidad para pensar en algo que el mundo llama razonable, yo que pierdo la razón pensando en Ti?

¡Cómo es posible, Señor!… Ya lo sé, Tú me lo has explicado…, es por el milagro de la gracia.

Si el mundo que busca a Dios…, supiera. Si supieran esos sabios que buscan a Dios en la ciencia, y en las eternas discusiones… Si supieran los hombres dónde se encuentra Dios…, cuántas guerras se impedirían…, cuánta paz habría en el mundo, cuántas almas se salvarían.

Insensatos y necios, que buscáis a Dios donde no está.

Escuchad, y… asombraos. Dios está en el corazón del hombre… yo lo sé. Pero mirad, Dios vive en el corazón del hombre, cuando este corazón vive desprendido de todo lo que no es Él. Cuando este corazón se da cuenta de que Dios llama a sus puertas, y barriendo y limpiando todos sus aposentos, se dispone a recibir al Único que llena de veras.

Qué dulce es vivir así, solo con Dios dentro del corazón. Qué suavidad tan grande es verse lleno de Dios. Qué fácil debe ser morir así.

Qué poco cuesta…, mejor dicho, nada cuesta, hacer lo que Él quiere, pues se ama su voluntad, y aun el dolor y el sufrimiento, es paz, pues se sufre por amor.

Solo Dios llena el alma…, y la llena toda.