Papa Francisco

Santa María de la Cabeza - Esposa San Isidro LabradorNosotros hemos nacido dos veces: la primera a la vida natural, la segunda, gracias al encuentro con Cristo, en la fuente bautismal. Ahí hemos muerto a la muerte, para vivir como hijos de Dios en este mundo. Ahí nos hemos convertido en humanos como jamás lo habríamos imaginado. Es por esto que todos debemos difundir el perfume del Crisma, con el cual hemos sido marcados en el día de nuestro Bautismo. En nosotros vive y opera el Espíritu de Jesús, primogénito de muchos hermanos, de todos aquellos que se oponen a la inevitabilidad de las tinieblas y de la muerte.

Cardenal Carlos Osoro Sierra

¿Nos ha dado una vida nueva Jesucristo? ¿Entendemos desde Él, con Él y en Él la vida, las relaciones, la manera de construir este mundo de forma nueva? Esto es lo que tenemos que comunicar: quien nos ayuda a vivir, quien nos da esperanza. Un testigo es un contemplativo. Tiene el oído en la Palabra y al mismo tiempo en el pueblo, y responde a las preguntas que el pueblo le hace, no a las que nadie de los que están a su lado se hacen. Y tampoco se dedica a dar noticias y crónicas para despertar interés. Concéntrate en lo esencial: ora, crece en la fe, sé testigo.

Cardenal Raymond Leo Burke

Ciertamente, la situación se agrava ulteriormente por el silencio de muchos obispos y cardenales que comparten con el Romano Pontífice la diligencia por la Iglesia universal. Algunos simplemente callan. Otros hacen como que no hay nada grave en todo esto. Otros, en cambio, difunden fantasías de una nueva Iglesia, de una Iglesia que toma una dirección totalmente distinta a la del pasado, imaginando, por ejemplo, un “nuevo paradigma” para la Iglesia, o un cambio radical de la praxis pastoral de la Iglesia, transformándola en algo completamente nuevo.

Arzobispo Samuel J. Aquila

Además, hemos fallado en reconocer que la batalla espiritual es real. Algunos dicen que el Señor ha abandonado a la Iglesia, pero esto no es verdad. Más bien, hay unos en la Iglesia que han abandonado a Jesús y al Evangelio. El Papa Francisco habla frecuentemente en sus homilías sobre el diablo y sus obras. El diablo es real y nos aparta de los caminos de Jesús y del amor del Padre. El diablo utiliza la confusión, el caos, el desánimo y los pensamientos negativos para alejarnos de Jesús. Cuando uno ve la historia de la salvación, ve, comenzando con Adán y Eva, recorriendo el Antiguo y Nuevo Testamento, y a través de los siglos hasta ahora, que son los seres humanos los que abandonan los caminos de Dios. Cuando se abandonan los caminos de Dios, Dios deja que los seres humanos sigan su rumbo y esto siempre trae consecuencias graves.

Arzobispo Fulton J. Sheen

“No nos preocupa la infalibilidad, sino la reincidencia del mundo en la falibilidad. No nos hace temblar el temor de que Dios pueda ser destronado, sino el que reine la barbarie; lo que puede perecer no es la transubstanciación, sino el hogar; no los sacramentos, sino la ley moral. La Iglesia no puede decir a las mujeres llorosas sino lo que dijo Cristo durante su camino hacia el Calvario: No lloréis por Mí, sino por vosotros y por vuestros hijos (Lc 23, 28)”.

Obispo José Ignacio Munilla

Vencer el miedo a la muerte: Tal vez debiéramos hablar de los miedos, en plural. Pero es obvio que, a lo largo de toda la historia de la humanidad, el miedo a la muerte ha sido el miedo fundamental, por mucho que los filósofos cínicos emulasen la táctica del avestruz, como hizo Epicuro en el siglo III a. de C. (“La muerte es una quimera, pues cuando yo estoy, ella no está; y cuando ella esté, yo no estaré”); y por mucho que hoy en día recurramos a la estrategia de no hacernos preguntas.

Obispo Juan Antonio Reig Pla

Es más, cada vez se ha tomado mayor conciencia de que no se trata de una cuestión española sino que también son aliados de la “revolución sexual” el Parlamento Europeo, la ONU y las grandes multinacionales con sus fundaciones respectivas que promueven la agenesia, con el título de salud reproductiva, la deconstrucción de la antropología cristiana, la cultura que deriva del cristianismo y la disolución del matrimonio y de la familia. Los métodos utilizados han sido desde la manipulación del lenguaje, pasando por la introducción de los nuevos Estándares para la educación sexual, hasta la formulación de nuevos derechos que se han visto reflejados en las nuevas leyes aprobadas con un corto límite de tiempo. Creo que con todo esto queda claro que el último propósito es acabar con la civilización cristiana y, en definitiva, doblegar a la Iglesia católica como ha sucedido con otras confesiones cristianas.

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (59)

En la evolución del culto, el factor principal es la necesidad de acomodarse a las costumbres y tradiciones populares; y también, la de disfrutar el valor que ciertos actos han recibido de la costumbre. En fin, la Iglesia encuentra la exigencia de su evolución en que tiene necesidad de adaptarse a las circunstancias históricas y a las formas, públicamente ya existentes, del régimen civil. Así es como los modernistas hablan de cada cosa en particular.