Isabel

Servir a Dios

Santa María Crucificada de Rosa - Virgen y FundadoraLa política, por lo mismo, como ciencia y arte del bien común, es servicio: servicio a Dios y a los hombres. Servicio a Dios en cuanto el amor al prójimo lleva consigo el saber guiar y el saber castigar: Sor Lucía respondió con decisión a quien le hizo notar que su madre era peor que las otras porque gritaba a sus hijos: “Peor, no. Mil veces mejor. (Porque) quien bien ama bien castigar”. (Danilo Castellano – VERBO)

Expansión industrial

No, todo progreso material iluminado por la moral cristiana, es cosa de alabar. Pablo VI lo explica así: “Si es verdad que un cierto capitalismo ha sido la causa de muchos sufrimientos, de injusticias y luchas fratricidas, cuyos efectos duran todavía, sería injusto que se atribuyera a la industrialización misma los males que son debidos al nefasto sistema que la acompaña. Por el contrario, es justo reconocer la aportación irreemplazable de la organización del trabajo y del progreso industrial a la obra del desarrollo” (“Populorum Progressio”, 26). (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Violento temblor (68)

Otro enemigo de los chicos pobres de Don Bosco sufrió un castigo instantáneo. El Secretario de los Molinos de Turín escribió tantas calumnias que el Ayuntamiento obligó a cesar la actividad del Santo con los niños. Cuando alguno se lamentó de la injusticia Don Bosco dijo: “No importa; la Divina Providencia se encargará, a su tiempo, de defender a los inocentes”. El secretario no volvió a escribir más. Redactada su carta contra los muchachos de Don Bosco se vio acometido de un violento temblor en la mano derecha que le obligó a dejar su empleo, y bajaba a la tumba tres años más tarde. (Jaime Solá Grané)

El Calvinismo contra la Ley Natural

El calvinismo comulga con el luteranismo en su negativa de la ley natural. Por lo tanto, todo lo que impide el progreso de la revolución capitalista tenía que rechazarse. Un modelo de la unión entre el capitalismo y el calvinismo fue la revolución inglesa del siglo XVII contra los Estuardos. El rey Carlos I representaba la Inglaterra antigua, con sus estamentos, sus gremios, sus campesinos libres. El parlamento representaba una aristocracia nueva, cuya riqueza vino del robo de las tierras de la Iglesia y de la energía de un capitalismo nuevo que se sentía restringido por la moralidad tradicional del país. Esta aristocracia nueva, capitalista, era calvinista en bloque, mientras que las fuerzas que apoyaban al rey eran o católicas o no calvinista. (Frederick D. Wilhelmsen – VERBO)

La mujer

Edith Stein

A estos rasgos fundamentales específicamente femeninos del espíritu de una orden se agregan otros, que se pueden llamar específicamente masculinos. La entrega a Dios no sólo es una donación amorosa, sino por ella al mismo tiempo es una dependencia en la obediencia. Significa entrar al servicio del Señor. El servicio puede consistir en hacer las veces del Señor, mandar en su nombre, instruir, juzgar. Hacer suya la doctrina del Señor, significa no sólo participar en su amor, significa también, luchar contra los enemigos del reino.

Esencia de la tiranía

El caso de los impuestos es muy ilustrativo de lo extraño de la situación: no existen auténticos movimientos de resistencia. Los que se presentan como antisistema quieren más impuestos, y no parece que vaya a cumplirse la profecía de Nostradamus de que “la gente se negará a pagar impuestos al rey”. El derecho de resistencia era fundamental en cualquier régimen libre. No sólo los impuestos; hay muchas más cosas que podrían o debieran suscitar la apelación a ese derecho. “El silencio del pueblo, reza un proverbio francés, es un aviso para el rey”. Pero se han olvidado de él las mismas iglesias, entre otras causas, porque, como decía Tocqueville, la democracia “immatérialise le despotisme”. ¿Ha amortiguado la democracia el sentimiento natural del Derecho? ¿Se ha impuesto hasta tal punto l´esprit du bien-être inherente a la democracia según Tocqueville? (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)

Mendizábal

De la manera como el proceso se ejecutó, “no se entiende, como señala Tomas y Valiente, “quién sería el “ser benéfico” que, teniendo dinero para comprar fincas para sí, fuera a prestárselo a algún jornalero insolvente”. Por otra parte, el sistema de venta elegido -subasta pública, donde los bienes pasaban al mejor postor-, hacía muy difícil el reparto de tierras entre pequeños propietarios, lo que demuestra que Mendizábal no tenía como objetivo llevar a cabo una reforma agraria”. (Javier de Miguel – VERBO)