Aniol Castany
(20 años)

Campamento P. AlbaEs difícil poner en orden lo que significan para uno mismo los Campamentos del Padre Alba, sin embargo, intentaré hacer, a modo de puntos, un resumen de lo que creo más significativo de esta obra apostólica de la Asociación de la Inmaculada y San Luís Gonzaga. Estos son:

Luz. En medio de una sociedad cada vez más líquida y decadente, los Campamentos, año tras año, siguen siendo la referencia de actividad de verano para educar a los hijos en una sólida formación cristiana, patriótica y humana.

Oasis de santidad. Comparto esta expresión que he oído más de una vez de algunos acampados en la clausura del campamentos y es que verdaderamente los Campamentos del Padre Alba consiguen que, durante 15 días, se respire un ambiente sano y santo entre los acampados e instructores. Todo gira en torno a Cristo, Rey y Señor del Campamento.

Escuela de hombres. Creo que es un aspecto que cada vez está más descuidado en la sociedad actual. Los jóvenes se preparan intelectualmente desde temprana edad para ser médicos, ingenieros… pero nadie les enseña cómo ser hombres. En Campamentos se aprenden los valores que hacen del niño un hombre y se forjan las virtudes que le transforman de hombre en caballero. Nada mejor que los campamentos para fortalecer el carácter y deshacerse de los vicios que no te dejan crecer para llegar a ser lo que Dios espera de ti.

Maestro y guía. Para mí el Campamento es una oportunidad única para aprender lo que se nos enseña en las charlas, que hablan de temas como el Amor a la Patria, la Contrarrevolución, las Virtudes (obediencia, paciencia…); al mismo tiempo que me sirven de guía para luego, una vez en casa, en la universidad, con los amigos… tener una formación lo suficientemente amplia como para poder dar razón de la Fe que he recibido, las Costumbres y la Tradición.

Toque de atención. En Campamentos es más fácil corregir un vicio, defecto o error. Uno se da cuenta más fácilmente de lo que debe cambiar a la vez que es más fácil hacerlo puesto que el ambiente te arrastra en esta dirección. Aprovecho para comentar uno de los temas que sale siempre en Campamentos: la separación de chicos y chicas. Más de uno y de dos se han llevado un toque de atención en este aspecto. Creo que es importante corregir a los acampados en este aspecto, ya que como siempre dicen: “cada cosa tiene su momento”.

Hogar. Año tras año, cuando vuelves por segunda, tercera, cuarta… vez en campamentos encuentras a tu familia. Los amigos que haces allí son auténticos, ya que esta amistad se basa en la virtud que te ayuda a crecer. Es un verdadero tesoro tener unos amigos así. Y como dicen, dónde está tu tesoro allí está tu corazón. ¡Quizás por esto quiera volver año tras año!

La verdad que los Campamentos ayudan a vivir -como dice nuestro himno- como caballero español y cristiano, a vivir según el Corazón de Jesús, que es quién Reina en el Campamento y, después del Campamento, a serle fiel como verdadero soldado suyo.