El Consiliario
* El nuevo sistema de vida no será machista, ni liberal, ni democrático. Nacerá del corazón de Jesús. Triunfará el Corazón Inmaculado de María.
* Eclesiásticos hay que confunden el «amiguismo» con el ecumenismo. Que los que se marcharon de la Iglesia vuelvan a ser católicos, eso es ecumenismo.
* En la Edad Media el cristianismo impregnaba la vida social y política. En las democracias modernas es el satanismo quien influye en las mentes y los corazones de los dirigentes.
* La gran escritora Chantal Delsol ha dicho: «No salvaremos a Europa sin un profundo cuestionamiento». A Europa -La Cristiandad- La hicieron los santos y los cristianos. Seamos santos, vivamos cristianamente y salvaremos el mundo.

Se suele fijar el nacimiento de la Revolución francesa en 1789, pero la revolución se venía fraguando desde bastante tiempo antes gracias a la ilustración. Esta no nace en Francia, sino que va entrando en Francia a través de pensadores ingleses y alemanes, todos ellos protestantes, y de aquí nacieron los ilustrados, como Rousseau o Voltair, de forma que la revolución se puede decir que ya estaba escrita mucho antes de la toma de la Bastilla. Ni que decir tiene que el absolutismo que practicaron los borbones franceses facilitó enormemente toda esta labor. Los resultados más palpables de la revolución francesa, fueron la descristianización de Francia.
Es muy grato para mí este encuentro con vosotros al concluir el VIII Congreso Mundial de las Comunidades Terapéuticas. Os doy las gracias por vuestra visita y os doy la bienvenida, en la que estoy seguro que reconoceréis en seguida mi estima por la benemérita obra que vuestras instituciones estén desarrollando para la solución de un problema tan complicado y apremiante de nuestro tiempo.
Al morir Franco, el pueblo español, irremisiblemente y a marchas forzadas, se empapó de democracia, porque lo que no es discutible es que bajo su mandato nadie -salvo algunos intelectuales, o perdedores resentidos, o aspirantes a políticos y honrosas excepciones- parecía inquieto por no regirse España por el sistema político que los vencedores de la II Guerra Mundial impusieron prácticamente en todos los países del mundo, exceptuando los de la órbita comunista: ¡la democracia! Conviene recordar que esa imposición de la democracia, como es sabido, ha llevado a muchos países directamente al caos, a devastadoras guerras y a horribles emigraciones; pero curiosamente no se oye, al no ser políticamente correcto, que esa imposición haya sido el origen de tanta tragedia.