Nuestra Señora de She ShanEn 1864 un religioso llevó a She Shan, Shanghái, una imagen pintada por él y venerada como María Auxiliadora de los Cristianos. En 1871 se construyó el santuario original como agradecimiento a la Virgen por salvar Shanghái de una masacre contra los cristianos. El actual, se construyó entre 1925 y 1935. Dedicado a María Auxilio de los Cristianos, es uno de los pocos centros de peregrinaje que subsisten en China y su única basílica. Los peregrinos rezan y meditan la pasión de Cristo en las estaciones de la Cruz en un camino que asciende hasta la basílica. Durante los primeros años de la persecución comunista, el obispo Kung de Shanghái fue en peregrinación con sus sacerdotes. Cada uno hizo un voto solemne de fidelidad a la fe y a la Iglesia.

La basílica fue confiscada por el gobierno comunista en la década de los 50 y fue severamente dañada por la “Revolución Cultural” (1966). En 1981 el gobierno la entregó a la Asociación Patriótica Católica China (CCPA), iglesia fundada por el gobierno comunista en 1957 con el fin de dividir a los católicos y separarlos de la comunión con Roma. La mayoría de los sacerdotes rehusaron entrar en la CCPA y fueron enviados a la cárcel o campos de concentración. Muchos murieron mártires. El obispo Kung permaneció en la cárcel por 32 años y medio. Fue hecho cardenal in pectare en 1979 por Juan Pablo II. Controles, arrestos, persecuciones han vivido y viven los católicos en China. Los sostiene su fe inquebrantable y el gran amor a la Virgen María que late en su corazón. En medio de la oscuridad, se alza el santuario como un potente faro de luz, especialmente recordado el 24 de mayo, cuando se celebra el Día Mundial de Oración para la Iglesia en China, instituido en 2007 por Benedicto XVI. No esperemos a mayo: urge rogar por ellos.

(AVE MARÍA)