El Consiliario

María, Espíritu Santo y los ángeles* Santa Teresa Benedicta de la Cruz, decía: “Las mujeres tenemos que aprender a callar”. Los hombres también, claro está.

* Sentimos un temor sensible que procede de nuestro temperamento y no podemos evitar. Con la gracia de Dios, lo superamos y hacemos lo que debemos hacer en ese momento. Superamos el miedo.

* El “misterio de iniquidad” y la “sinagoga de Satanás”, siempre están tramando contra la Iglesia de Cristo. Nunca la destruirán. Si sus militantes no se arrepienten y confiesan, se condenarán eternamente en el infierno.

* Uno de mis maestros Mosen Ricart escribió en plena y tormenta posconciliar el libro “Lo que no ha dicho el Concilio”. Debemos ser prudentes. No confundir el Concilio Vaticano II con el “espíritu satánico” del postconcilio mediático.

* Jesús dijo a los fariseos y letrados: “Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. No seamos hipócritas. La Virgen nos ayudará a ser santos.