Isabel

Bien “razonables”

María - Niño Jesús - EucaristíaEs necesario pensar en concepciones de bien “razonables”. Las doctrinas comprehensivas razonables son aquellas en las que, desde la idea de bien, cada ciudadano organiza su vida, aceptando al mismo tiempo que su propia visión no puede ser impuesta o privilegiada por el Estado mediante la ley; y que el supuesto del orden que él propone es el de las sociedades democráticas occidentales. (José Luis Widow Lira – VERBO)

Autoridad divina

Pablo VI se ha hecho intérprete de esta verdad en la “Humanae vitae”, cuando dice: “Ningún fiel querrá negar que corresponda al Magisterio de la Iglesia el interpretar también la ley moral natural. Es, en efecto, incontrovertible -como tantas veces han declarado nuestros predecesores- que Jesucristo, al comunicar a Pedro y a los Apóstoles su autoridad divina y al enviarlos a enseñar a todas las gentes sus Mandamientos, los constituía en custodios y en intérpretes auténticos de toda ley moral, es decir, no sólo de la ley evangélica, sino también de la natural, expresión de la voluntad de Dios, cuyo cumplimiento fiel es igualmente necesario para salvarse. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

El municipio

La tercera institución que facilita la distribución equitativa de la propiedad es el municipio. Pero, puede preguntarse el lector: ¿no existe ya, en todos los países mínimamente organizados, una distribución territorial en municipios, comarcas y demás entes de ámbito local? ¿Qué sería, pues, necesario regenerar en estas instituciones para que pudieran contribuir a un estado distributivo? (Javier de Miguel – VERBO)

Temor devino (102)

Tan perniciosa es a la eterna salvación semejante seguridad como provechoso el temor. El santo temor de Dios santifica al hombre; por eso David pedía al Señor la gracia de temerle, para que este mismo temor extirpara de él los afectos carnales. Temamos, pues, por nuestras culpas; pero temamos, no hasta llegar a abatirnos, sino a elevarnos en la confianza de la divina misericordia. (Jaime Solá Grané)

Al fuego eterno

Luego señala con fuerza que ciertos teólogos quisieran otorgar a las personas divorciadas y vueltas a casar la posibilidad de tener acceso a la comunión eucarística, a pesar del estado de adulterio en que se encuentran: “Los divorciados y vueltos a casar deben asumir que están transgrediendo el mandamiento de Cristo: “No separe el hombre lo que Dios ha unido” (Mt. 19, 6), y por lo tanto les está prohibido recibir el sacramento de la comunión; abolir dicha prohibición equivaldría claramente a negar la indisolubilidad del sacramento del matrimonio”. Y concluye que “aquellos hombres que conciben y elaboran estrategias para matar a Dios y destruir siglos de la antigua doctrina de la Iglesia, se verán ellos mismos devorados, arrastrados por su propia victoria terrenal hacia el eterno fuego de la Gehena”. (Ignacio Barreiro – VERBO)

La mujer

Edith Stein

La vida con el Salvador eucarístico trae además consigo que el alma sea elevada por encima de la estrechez de la vida individual-personal, de forma que los asuntos del Señor y de su reino se convierten en cosas propias lo mismo que para aquellos que se le han entregado en la vida consagrada, y en la misma medida pierden importancia las pequeñas y las grandes necesidades de la vida individual.

Provincialismo

En ese sentido, el tema del fascismo español formaba parte esencial de esa problemática histórico-social. De ahí la publicación, y el relativo éxito, de Falange y Literatura. La obra adolecía, en un principio, de un cierto provincianismo. El autor citaba la célebre monografía de Stanley Payne sobre Falange publicada en 1965 por Ruedo Ibérico; pero desconocía los estudios de Ernst Nolte, A. James Gregor, Alasdair Hamilton, etc. (Pedro Carlos González Cuevas – RAZÓN ESPAÑOLA)