Este hecho contrasta poderosamente con la figura de Mons. Guerra Campos, un hombre consagrado a Dios“.

Obispo José Guerra Campos (9)

NO ERA OBISPO DE FRANCO

Dª Soledad Guerra, sobrina de Mons. Guerra Campos, nos envía esta carta, que fue publicada en “El Faro de Vigo”.

No puedo salir de mi asombro al leer el artículo que usted ha publicado en su periódico de fecha 6 de julio de 1997, titulado: El obispo de Franco, era el último cruzado.

Cómo se pueden decir tanto disparates por un profesional de la información.

La mediocridad e ignorancia que usted denota en su artículo no es más que el reflejo de un trabajo mal realizado, de una falta de investigación seria y de acercamiento a la persona sobre la que usted, aleatoriamente, vierte una serie de acusaciones con el fin de dar una noticia sensacionalista y de baja calidad.

Este hecho contrasta poderosamente con la figura de Mons. Guerra Campos, un hombre consagrado a Dios y con una inteligencia privilegiada, cuya vida fue reflejo de la fidelidad a unos ideales y valores inmutables como son la defensa del derecho a la vida y la unidad familiar, sin dejarse arrastrar por lo que sería más fácil y cómodo.

Quizá, si no hubiese tenido esa deuda con sus propias convicciones, hubiese merecido para usted y su periódico una columna más meritoria y llena de agasajos y reconocimientos hacia él. Pero, si para ello hay que ser mediocre, ¡no, gracias!

Intentaremos seguir el ejemplo de este hombre que luchó y sobresalió por su fuerte personalidad y que fue postergado por destacar sobre la uniformidad con valentía y sin miramientos.

Soledad Guerra Vales