mariaIsabel

El secreto de María

Puesto que María ha formado la cabeza de los predestinados, Jesucristo, tócale a ella el formar los miembros de esa cabeza, los cristianos: que no forman las madres cabezas sin miembros, ni miembros sin cabeza. Quien quiera, pues, ser miembro de Jesucristo, lleno de gracia y de verdad, debe formarse en María, mediante la gracia de Jesucristo, que en ella plenamente reside, para de lleno comunicarse a los verdaderos miembros de Jesucristo y a los verdaderos santos (1).

(1) Si llamamos a María Madre nuestra, no es tan sólo por un sentimiento de piedad y gratitud, en retorno de su amor y su protección, sino porque tan realmente es nuestra Madre por la gracia, como Madre de Cristo por la carne. Esta maternidad espiritual de María, consecuencia de su maternidad divina, es una de las verdades en que se funda la devoción del Santo Grignion de Montfort. – (P. LHOUMEAU.)

El Espíritu Santo, que se desposó con María, y en Ella, por Ella y de Ella, produjo su obra maestra, el Verbo encarnado Jesucristo, como jamás la ha repudiado, continúa produciendo todos los días en Ella y por Ella a los predestinados, por verdadero aunque misterioso modo.

La mujer

Edith Stein

Junto a la expulsión del Paraíso aparece unida, en la misma línea de la terminología usada, la pérdida de la vida: las palabras del Señor a Adán expresan la amenaza dada de lo que pasaría si desobedecía: la muerte. Pero a la expulsión precede una frase que incluye una promesa. En el juicio de condena a la serpiente se dice: «Pongo perpetua enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y el suyo; éste te aplastará la cabeza, y tú le acecharás el calcañal» (Gen. 3, 15). El paso se le atribuye normalmente a la Madre de Dios y al Redentor. Pero ello no excluye que su sentido se aplicase ya a la primera mujer, a la que Adán dio el nombre de «Madre de todos los vivientes», y a todas las que la seguirían, y se les diese como misión particular la lucha contra el mal y la obra de preparar a la vida. «Dios me ha dado un hijo», dijo Eva cuando parió el primer hijo: es como el presentimiento de haber recibido una bendición en el hijo. Por esto, las mujeres de Israel veían en ello su vocación: dar vida a una generación que vería el día de la salvación.

El hombre nuevo democrático

En una sociedad de hombres unidimensionales en la que según explicase muy atinadamente Herbert Marcuse todo está estandarizado, uniformizado, pasado por el tamiz del conformismo social; y donde las necesidades de los individuos desarraigados están inducidas por los intereses del poder, que puede obligarlos (¡sin necesidad de ejercer la violencia!) a comprarse un automóvil, o a embrutecerse viendo la televisión, o a aprender el manejo de tal o cual maquinita o programa informático porque, una vez despojado de aquellos vínculos naturales que permitían aflorar las personalidad es fuertes, el hombre desarraigado ya no tiene otro medio de afirmar su autonomía (¡su soberana voluntad!) sino realizando vulgares acciones que, sin embargo, cree expresión de su irrepetible individualidad, aunque sean las mismas acciones que hacen con levísimas variantes millones de hombres masificados. (Juan Manuel de Prada – VERBO)

No engañarse

«Hay caminos que parecen rectos, pero al cabo son caminos de muerte» (Prov 16, 25).

Cuenta Gerson de un siervo de Dios de grandes prendas en letras y en virtud, que trataba con una religiosa, sierva de Dios, santamente y de cosas provechosas a su alma; pero poco a poco con la conversación y el trato creció el amor, pero no en el Señor, sino de tal manera que no se podía contener de irla a visitar muchas veces y estar con ella muchos ratos; y cuando no estaba con ella, apenas podía dejar de estar pensando en ella; y con todo eso, estaba tan ciego el buen hombre, que le parecía que no había allí ningún mal ni engaño alguno del demonio, porque decía que no le pasaba por el pensamiento cosa alguna mala; que es una excusa con que muchos se suelen cegar y ANDAR ENGAÑADOS; y así lo andaba éste, hasta que le fue forzado, por cierta ocasión que se le ofreció, hacer un camino largo. Entonces al apartarse sintió el siervo de Dios que aquel amor no era puro ni casto, y que si Dios no le quitara la ocasión con aquella ausencia, estaba muy cerca de caer en grande mal. (Jaime Solá Grané – La castidad, ayer y hoy)

Desde el cristianismo

En el discurso pronunciado el 15 de noviembre de 1980 en Bonn, ante el Presidente de la República alemana y demás autoridades civiles, Juan Pablo II señalaba, de una parte, que incluso fiel testigo de la íntima conexión entre la vida de la fe y las formas de la vida social lo es “la misma civilización técnica y la cultura moderna, que no podrían ser rectamente entendidas sin la aportación que desde sus orígenes han recibido de modo decisivo del cristianismo, tanto en su aspecto histórico como espiritual y moral. (Estanislao Cantero – Verbo)

 

 

 

Homosexualidad y esperanza

Individuos envueltos en actividad homosexual pueden sufrir también de adicción sexual (Saghir 1973; Beitchman 1991; Goode 1977) Aquellos que se envuelven en actividad homosexual se han envuelto también en formas extremas de conducta sexual o han recibido dinero por sexo. (Saghir 1973) La adicción no es fácil de superar, recurrir frecuentemente a la confesión puede ser el primer paso hacia la liberación. El sacerdote debiera recordar al penitente que aún los casos más extremos de pecados en esta área pueden ser perdonados, alentándolos a resistir la desesperación y a perseverar, y al mismo tiempo sugerir algún grupo de apoyo que sirva para controlar la adicción. (Asociación Médica Católica – AMCA)

Asociaciones secretas

Nos parecen oportunas y actuales las palabras de la pastoral colectiva de los metropolitanos españoles del 23 de enero de 1929, que a pesar del tiempo transcurrido, es un resumen magnífico de doctrina perenne. Decían nuestros obispos: “Estimamos necesario recordar a todos los fieles el exacto cumplimiento del canon 684 del vigente Código Canónico, que dice así: SON DIGNOS DE ALABANZA LOS FIELES QUE DAN SU NOMBRE A LAS ASOCIACIONES FUNDADAS O A LO MENOS RECOMENDADAS POR LA IGLESIA; MAS GUARDENSE DE DAR SU NOMBRE A LAS ASOCIACIONES SECRETAS, CONDENADAS, SEDICIOSAS, SOSPECHOSAS O QUE PROCURAN EVADIR LA VIGILANCIA LEGITIMA DE LA IGLESIA. Debajo de un aspecto comercial, recreativo, pedagógico, filantrópico, internacional, neutral, pero siempre laico, y debajo del pretexto de hacer caso omiso de la religión o de serles indiferente mientras predican una moral sin religión para llegar a la paz universal, ocultan la negación de la moral verdadera y de la verdadera religión, que tratan de sustituir con una moral y una religión que no es la de Jesucristo. Ese neutralismo religioso de que tales 32 asociaciones blasonan es lo que no pocas veces condenaron los Romanos Pontífices, y especialmente León XIII, en su encíclica «Humanum Genus».(Mn. José Ricart Torrens – Catecismo Social)