iglesia

Papa Francisco

De hecho, la “compasión” es una característica esencial de la misericordia de Dios. Dios tiene compasión de nosotros. ¿Qué quiere decir? Sufre con nosotros y nuestros sufrimientos Él los siente. Compasión significa “padecer con”. El verbo indica que las entrañas se mueven y tiemblan ante el mal del hombre. Y en los gestos y en las acciones del buen samaritano reconocemos el actuar misericordioso de Dios en toda la historia de la salvación. Es la misma compasión con la que el Señor viene al encuentro de cada uno de nosotros: Él no nos ignora, conoce nuestros dolores, sabe cuánto necesitamos ayuda y consuelo. Nos está cerca y no nos abandona nunca.

Cardenal Robert Sarah

Todo católico debe dar todo de sí mismo por la Iglesia universal. La Iglesia es “Mater et Magistra”; ella es la esposa de Cristo. Por lo tanto, si somos parte de este matrimonio, ¿cómo podemos callarnos más, y no llevar a cabo nuestra responsabilidad como cónyuges? Hablando de la Iglesia africana, creo que puede dar tanto. África, desde el principio, ha sido parte del plan de Dios. Basta con mirar a la Revelación. Cuando Dios escogió establecer una alianza con el hombre, la inició en Egipto. Fue África la que salvó a Jesús: María y José huyeron a Egipto para escapar del edicto de Herodes en contra de todo varón nacido, y por lo tanto, en contra de Jesús mismo. Y, de nuevo, fue un africano, Simón de Cirene, que ayudó a Jesús a llevar su cruz hasta el Calvario. Por lo tanto, desde el principio, Dios ha querido involucrar a África en el plan de salvación para el mundo.

Cardenal Burke

La indisolubilidad no es una maldición, es la gran belleza de la relación matrimonial. Esto es lo que da belleza a la relación entre un hombre y una mujer, que la unión es indisoluble, que es fiel, que es procreativa.

Cardenal Velario Paolis

La modernidad se funda sobre la más grande mentira de la historia: el hombre haciéndose Dios se ha destruido a sí mismo. La muerte de Dios, proclamada por el hombre es, en verdad la muerte del hombre. Es el tiempo que estamos viviendo. Es el tiempo de la nueva evangelización.

Cardenal Sarah

¿Qué significa participar en la liturgia? Quiere decir entrar de lleno en la oración de Cristo. Nada que ver con el ruido, el bullicio y el hecho de que todo el mundo tiene un papel como en un teatro. Se trata, de inmolarse en la oración, de inmolarse con ÉL.

Cardenal Caffarra

En 1981 estaba fundando, por voluntad de Juan Pablo II, el Instituto para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia. La fundación estaba prevista para el 13 de mayo, fecha de la primera aparición de la Virgen de Fátima. El Papa, ese día, fue víctima del atentado del que salió milagrosamente vivo por gracia -según palabras del propio Pontífice- de la Virgen. Unos años después de fundar el Instituto escribí a sor Lucía, la vidente de Fátima, para pedirle que rezara por la obra y añadiendo que no esperaba una respuesta por su parte. Pero la respuesta llegó. Sor Lucía escribió -y quiero subrayar que estamos hablando de principios de los años 80- que llegaría el tiempo de una «lucha final» entre el Señor y Satanás. Y que el terreno de esta lucha sería el matrimonio y la familia. Añadía que todos los que estarían involucrados combatiendo en favor del matrimonio y la familia serían perseguidos, pero que no debían tener miedo porque la Virgen ya había aplastado la cabeza de la serpiente infernal.