san alfonso

 

Lo que sobre todo necesita el confesor es santidad, debido a la mucha energía que ha de tener en el desempeño de su ministerio.

(…) El confesor ha de tener gran fondo de caridad para acoger a todos, pobres, ignorantes y pecadores. Cuando se acerca un pecador, tanto mayor caridad hay que tener con él cuánto más perdido se halle. Cierto es que es necesario corregir al pecador para darle a conocer el estado miserable y el peligro en que se halla de condenarse; pero siempre hay que hacerlo con caridad y animándolo a confiar en la divina misericordia, suministrándole los medios para corregirse.

San Alfonso Mª de Ligorio, Obras ascéticas, sobre la predicación y administración del sacramento de la Penitencia