«Si hubiese dejado desembocar el proceso de beatificación de Isabel la Católica, naturalmente muy bien entablado, y apoyado por numerosos y prestigiosos prelados americanos, habría recordado lo esencial».

JEAN DUMONT, Historiador francés

ISABEL LA CATÓLICA, LA GRAN CRISTIANA OLVIDADA

LA LEYENDA NEGRA (XII)

Para terminar: Roma

Por desgracia la propia Roma, en dos de sus grandes dicasterios, la Congregación para la Causa de los santos y el Consejo para el ecumenismo, ha sido conducida también a dejar escapar una buena ocasión de volver a poner los relojes en hora, en cuanto a la “Leyenda Negra”. Si hubiese dejado desembocar el proceso de beatificación de Isabel la Católica, naturalmente muy bien entablado, y apoyado por numerosos y prestigiosos prelados americanos, habría recordado lo esencial. Que, desde las primeras instrucciones dadas tras el Descubrimiento, había sido estipulado por Isabel lo que es puro cristianismo: las relaciones con los indios debían realizarse amorosamente. (Instrucción del 29 de mayo de 1493).

Sin hacer ninguna puesta a punto en este sentido, Roma ha preferido “suspender”, el jueves santo 28 de marzo de 1991 el proceso de beatificación de Isabel, bajo la presión de una violenta campaña de prensa internacional, principalmente judía, como lo ha puesto al descubierto en Francia el diario Le Monde. Incluso si esta “suspensión” quiere así parecer que desaprueba la expulsión de los judíos (aprobada en la época por el Papa) o el establecimiento de la Inquisición (papal) antijudaizante por Isabel, el golpe marca también la memoria de la primera colonización americana, única proeza propiamente isabelina, lo hemos recordado. La Leyenda Negra” se encuentra ahí magistralmente, en sentido propio, relanzada, y casi justificada. No puede haber beatificación para la Santa Reina del Descubrimiento.

Su consolación

Pero, así, España se ve singularmente unida a Aquel que en el Nuevo Testamento esta vez, lleva y quita los pecados del mundo. ¡Ojalá pueda ella, en este acercamiento confirmado, encontrar su consuelo!