Nuestra Señora de Altötting es uno de los santuarios marianos más importantes de Alemania. Se encuentra en el estado de Bavaria, estado de origen del Papa Benedicto XVI.

El santuario situado en Altötting, Baviera, Alemania, el cual constituye capilla octogonal fue construido en el 680 de piedra nativa y sobrevive hoy. Las guerras, la pestilencia y la política han hecho que el área cambie de manos varias veces, pero la capilla siempre ha sobrevivido.

La pequeña imagen de la Virgen fue tallada de madera de tilo alrededor de 1330, su superficie ennegrecida por la edad, las incontables miles de velas que ardían cerca de ella y un incendio en el año 907, que amenazo con destruirla.

Un monasterio benedictino se fundó allí en 1330 por el emperador Luis IV, que estableció una comunidad de doce caballeros con sus familias para proteger el lugar. Sin embargo, son los frailes capuchinos que han servido a la ermita ya desde hace siglos, entre ellos el hermano San Conrado de Parzham quien sirvió como portero de la capilla durante más de 30 años.

En 1489 un niño ahogado volvió a la vida después de ser colocado en oración ante esta imagen de María. El emperador Ludwig dio una pequeña estatua de la Madre de Dios, tallada en Italia y el lugar se hizo famoso tanto por su santuario de María como por el aprendizaje de los monjes. En 1744 la iglesia medieval fue incendiado, su sucesora fue construido y decorada a la manera barroca alemana. La capilla tiene una forma octagonal inusual, y se cree que es el santuario mariano más antiguo de Alemania. Los otros edificios habían sido remodelados en su mayoría como aparecen hoy.

Un siglo más tarde, la abadía fue suprimida con otras casas religiosas de Baviera; pero fue restaurada en 1904, y Nuestra Señora sigue siendo un complejo de peregrinos. Este gran santuario tiene un magnífico paisaje de montaña. El Papa San Juan Pablo II visitó el santuario en 1980, y el Papa Benedicto XVI fue allí en 2006, dejando el anillo episcopal que había llevado.

Es uno de los santuarios más ricos de Europa con una inmensa cantidad de tesoros donados por los peregrinos a través de los siglos; estos elementos no están en exhibición, pero muletas y otras evidencias de curaciones están ahí para que todos lo vean.

Después del primer signo de gracia de 1489, la Virgen de Altötting ha ido derramando a lo largo de los siglos numerosas gracias a muchísimos fieles, y se ha convertido en un importante destino de peregrinación. En las paredes exteriores e interiores de la capilla se encuentra un número enorme de imágenes devocionales, las que llegaron allí en agradecimiento por las gracias otorgadas. Hoy en día el número de estas imágenes asciende a más de 2000. En la actualidad es costumbre rodear la capilla con una cruz de madera, orando para pedir ayuda por los pesares y necesidades.

MILAGROS

Las curaciones milagrosas que se han producido son tan numerosas que el santuario es considerado hoy como el “Lourdes de Alemania.” Hay muchos exvotos que se han quedado en el santuario como testimonios de gracias recibidas y curaciones milagrosas.

La leyenda comienza con un milagro ocurrido en 1489: un niño de 3 años cayó en un arroyo cercano, fue llevado por la corriente y su cuerpo muerto pudo ser rescatado. La madre desesperada lo llevó a una capilla cercana dedicada a María, lo colocó sobre el altar y rezó junto a otros creyentes por su salvación. Al cabo de un tiempo la vida volvió al cuerpo del niño aparentemente muerto. Dice la leyenda que muchos años después el niño se ordenó como sacerdote.