En una ocasión, se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús les contestó: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera».

El Párroco

* La historia recoge la existencia de Jesucristo. Su vida, milagros y propia resurrección demuestran que Jesús es el Mesías prometido en el Antiguo Testamento, el Verbo encarnado, el Hijo de Dios hecho hombre.

* La historia de la Iglesia, fundada por Jesús en Jerusalén y extendida por todo el mundo, demuestra con su vitalidad sobrenatural su fuerza expansiva, su admirable supervivencia, el magnífico testimonio de sus santos, mártires, confesores y vírgenes, que la fe es razonable.

* Los motivos de credibilidad: milagros, profecías, historia de la Iglesia, divinidad de Jesucristo, nos confirman que la fe no es una mitología ni un instinto ciego del espíritu, sino que la fe tiene sólidos fundamentos racionales.

* El racionalismo es irracional.

* Marción jefe de los herejes gnósticos le preguntó a San Policarpo ¿me conoces? Sí, contestó San Policarpo: sé que eres el primogénito del diablo. Hacen falta Policarpos.

* “Ejercicios Espirituales para reformar nuestra vida a la luz de este único propósito: ser héroe cristiano, ser mártir cristiano. Porque la alternativa es hoy: apostasía o martirio” (Padre Alba).

* Las pioneras del feminismo consideraban monstruoso que una madre matara a su hijo.